Atenciones con “cuenta conocida” de Fonasa en clínicas subieron 81% desde 2007

Autor: Lorena Leiva

Foto: Agenciauno

Entre ese año y 2016, los programas de Pago Asociado a Diagnóstico (PAD) aumentaron de 87 mil a 158 mil.


En los últimos nueve años, los llamados programas d (PAD) del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) para que sus afiliados se atiendan en el sector privado con un precio conocido han aumentado en un 81%.

Así, las 87.575 prestaciones, llamadas también “cuenta conocida”, que se dieron en 2007 subieron a 158.951 en 2016, según cifras entregadas por la Asociación de Clínicas de Chile a La Tercera. Se trata de un aumento sostenido y que va en línea con el alza de las prestaciones generales de pacientes Fonasa en el sistema privado, donde del total que realizaron las clínicas durante 2016, un 42% fue para usuarios públicos.

Los programas más usados entre 2014 y 2016 fueron los partos, que pese a mostrar una disminución de un 14% respecto de 2014, es el más solicitado por los pacientes de Fonasa, entre los 62 que existen.

La segunda prestación más recurrida en clínicas fue el tratamiento de las cataratas, seguida por el proceso quirúrgico láser para solucionar los defectos de refracción del ojo (queratectomía).

Solución integral

Los PAD son prestaciones médicas y quirúrgicas que fueron creadas para dar soluciones de manera integral a patologías de alta demanda. Están destinadas a ser utilizadas en la red privada, en la Modalidad de Libre Elección (MLE), con costos estandarizados.

Previo a la selección del programa, el afiliado ya conoce lo que tendrá que pagar y cuál será la cobertura del seguro, mientras que el eventual riesgo que pueda tener esa intervención la asume el prestador, quien ha convenido con el Estado un precio con antelación.

Es así como el arancel del parto, por ejemplo, en esta modalidad paquetizada tuvo un costo fijo en 2017 de $ 1.053.150; las cataratas $ 832.110; y la intervención para defectos de refracción del ojo $ 812.630, según información de Fonasa.

Ana María Albornoz, gerenta general de la Asociación de Clínicas, destacó la posibilidad de elección que tienen los pacientes del seguro público con estos programas. “Nos parece que es una estupenda medida porque la gente valora atenderse en el sector privado”. Agregó que “en la medida en que existe certeza, a los pacientes les parece que tienen más posibilidades de poder acceder (a la prestación)”, indicó.

El sistema PAD también permite que personas del sistema público con capacidad de pago no tengan que someterse a la lista de espera -que en noviembre de 2017 tenía a cerca de 1.800.000 interconsultas pendientes para una cirugía o consulta de especialidad- para resolver sus problemas de salud en el sistema privado. Asimismo, el 30% de la lista de espera de prestaciones garantizadas del AUGE/GES corresponde a cataratas y vicios de refracción.

Así lo explica la directora de Fonasa, Jeanette Vega, quien valora el sistema por el uso que ha tenido en los afiliados. “La clase media se puede ver beneficiada con esta modalidad, que es una atención paquetizada que permite resolver el problema sin espera. Fundamentalmente, tiene un acceso más rápido porque está en condiciones de pagar”, dijo.

El aumento en el uso para la directora del organismo significa que “el seguro como tal está cubriendo de buena forma, ya que las personas lo pueden solventar. En ese sentido, es una estrategia exitosa que se debe potenciar”.

Expertos

El director del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, Héctor Sánchez, explicó que estas atenciones “son una buena solución para la clase media que no quiere esperar en la cola y/o tiene hábito de atención en el sistema privado”. Además, añadió que dada la escasez de especialistas en la red pública es posible que “los PAD privados sigan aumentando, lo que es bueno para la gente, ya que es una solución a la poca capacidad del sistema”.

Mientras que Matías Goyenechea, director de la Fundación Creando Salud, indicó que se trata de un “subsidio a la demanda, para dar acceso a prestaciones de salud. Sin embargo, tanto el PAD como el MLE son reflejo del deterioro y constreñimiento de la oferta pública”.

(Para ver en detalle la infografía, haz click aquí o en la imagen)

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