La Tercera

Cerca de 600 mil escolares podrían quedar sin sus comidas en marzo

Asociación gremial NutreChile asegura que actual licitación de Junaeb no les permite cumplir los plazos.

De los cerca de tres millones de estudiantes beneficiados por el Programa de Alimentación Escolar de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), que entrega comidas en colegios, jardines infantiles y salas cuna, 566.191 alumnos podrían no recibir sus raciones, según advierte la asociación gremial NutreChile, que reúne a las empresas concesionarias de este servicio.

Esto debido al retraso de la licitación que lleva adelante la Junaeb en 4.681 establecimientos educacionales en cinco regiones, situación que incluso llevó a las empresas que abastecen de alimentos a los colegios a presentar una demanda ante el Tribunal de Contratación Pública, ya que estiman que de acuerdo a los plazos del proceso no alcanzarían a suministrar el servicio con normalidad en marzo.

“Estamos pidiendo que se busque una solución consensuada para poder evitar que los niños empiecen el año escolar sin recibir su alimentación de forma oportuna, y se dé un plazo para poder implementar todos estos procedimientos administrativos”, afirma Darío Calderón, presidente de NutreChile.

La razón para no llegar a otorgar de forma oportuna los servicios de alimentación, que incluyen desayunos, almuerzos, once, colaciones y cenas, se debe a que por el retraso en la adjudicación de la licitación, las empresas proveedoras no lograrían hacer todas las adecuaciones que exige el proceso en curso.

La Distribuidora de Alimentos S.A. (Distal), una de las empresas que postula al programa de alimentación de la Junaeb, envió una acción de impugnación ante el Tribunal de Contratación Pública pidiendo que se declare “la ilegalidad y arbitrariedad de las bases de licitación” para el 2018.

“Lo que resulta más grave, es el acotado plazo de implementación del servicio, que quedó luego de que se modificaran las fechas del proceso de licitación (… ); se podrá adjudicar hasta el 5 de febrero de 2018”, señala uno de los extractos de la acción presentada. Esto dejaría a las empresas con sólo 23 días para implementar los nuevos servicio.

La licitación cuestionada abarca a un tercio del país, en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, parte de la Metropolitana, La Araucanía y Magallanes.

Desde la asociación gremial enviaron una carta al director de la Junaeb, Jaime Tohá, en la cual expresan que no se puede exigir cumplir con todo desde un inicio, y que ahora tendrán un tiempo reducido. “Si las ofertas son adjudicadas el día 5 de febrero, como señala la resolución publicada ese mismo día en el portal, los adjudicatorios sólo contarán con 23 días corridos para efectuar la implementación de este servicio, siendo que normalmente para su implementación se requiere de 60 días hábiles”, expresa el documento.

Contrario a la preocupación de los concesionarios, Tohá asegura que la licitación estará lista los últimos días de enero y esos cálculos son erróneos. “No sé de dónde sacan esos 23 días y en base a qué están estimando esas fechas. La licitación está dentro de los plazos planificados y probablemente vamos a estar, incluso, mejor que el año pasado, se va a estar adjudicando dentro de los últimos días de enero”, manifiesta el director de la Junaeb.

Además, aclara que en años anteriores los plazos fueron similares. En 2016, las empresas se adjudicaron la licitación el 27 de enero de 2016, y tuvieron 26 días para llevar la comida, y en el 2017 tuvieron 25 días, luego de la adjudicación el 30 de enero, según datos entregados por la Junaeb.

Frente al reclamo, Tohá agrega que estos 60 días son para tener las cocinas con el equipamiento nuevo, y que a diferencia de años anteriores, para 2018 están siendo más flexibles.

“El año pasado, independientemente de la fecha de adjudicación, las empresas tenían que tener todo en regla desde el día uno de clases, este año deben tener todo el equipamiento nuevo 60 días después de adjudicada la licitación”, agrega Tohá.

El director de la Junaeb es enfático en señalar que los alumnos no se quedarán sin alimentación. “Si una empresa de alimentación no es capaz de llegar con la comida en un mes a los colegios, creo que no sería una muy buena empresa de alimentación. De las 30 empresas, hay sólo una que está haciendo los reclamos”.