Karadima es dado de alta tras problema de salud

El expárroco de El Bosque ingresó hoy de urgencia a la Clínica UC San Carlos por un sangrado de nariz.

Hasta la unidad de urgencias de la Clínica San Carlos de Apoquindo, de la Red de Salud UC Christus, llegó este lunes el expárroco de El Bosque, Fernando Karadima, tras presentar complicaciones en su estado de salud.

Según fuentes cercanas al sacerdote, Karadima fue trasladado en la mañana hasta el centro médico, producto de un inusual sangrado de nariz. El expárroco habría sido acompañado por personal del Hogar San José de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, lugar donde reside desde principios de 2017.

Desde la clínica descartaron entregar mayores antecedentes sobre el cuadro que afectó al religioso, apuntando a la Ley de Derechos del Paciente. Sin embargo, emitieron un breve parte médico donde se señalaba que había recibido el alta.

“Fernando Karadima ingresó al Servicio de Urgencia de nuestra clínica en la mañana de hoy lunes 14 de mayo con un cuadro de epistaxis (sangrado nasal). Luego de ser evaluado por un equipo médico, recibió tratamiento asociado a este diagnóstico, se indicó manejo ambulatorio y fue dado de alta”, se indicó en el documento.

La complicación que presentó el sacerdote ocurre en una semana clave, en la que los obispos de Chile se reunirán con el Papa Francisco para analizar los resultados del informe del arzobispo de Malta, Charles Scicluna. La investigación se centró en las acusaciones que apuntan al obispo de Osorno, Juan Barros, como un supuesto encubridor de los abusos sexuales cometidos por Karadima.

Esta no es la primera vez que el expárroco de El Bosque es trasladado a urgencias. En septiembre de 2017 ingresó al Hospital Clínico de la UC tras sufrir un infarto al miocardio que lo mantuvo internado de gravedad y por lo que debió ser sometido a una angioplastía.

En esa oportunidad, estudiantes de la Universidad Católica realizaron manifestaciones a las afueras del centro médico durante los días que Karadima estuvo hospitalizado. Hoy el ambiente afuera de la clínica era tranquilo y el sacerdote sólo estuvo un par de horas.

Según información que se ha dado a conocer durante las últimas semanas, el estado de salud del expárroco, quien en agosto cumple 86 años, se ha ido deteriorando. El sacerdote toma diariamente medicamentos para la hipertensión y para la diabetes. Además, padece de una depresión diagnosticada por su siquiatra.

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