La Tapati logra récord de 12 mil turistas por noche

Para los pascuenses es importante revivir todas sus tradiciones durante la fiesta de La Tapati. Foto: Municipalidad de Rapa Nui

Fiesta costumbrista pascuense dura 17 días y es considerada el evento más grande de la Polinesia.


En el séptimo día de competencias, nuevos turistas de todo el mundo repletan los dos vuelos diarios que llegan a Isla de Pascua para no perderse La Tapati, la fiesta costumbrista más importante de Rapa Nui y de toda la Polinesia, y a la que La Tercera tuvo la oportunidad de asistir invitado por los organizadores.

Si bien es una tradición de 50 años, en que dos clanes compiten por demostrar quién es el mejor representante de su cultura, sólo en los últimos años fue haciéndose famosa en todo el mundo, transformándose en el periodo en que la isla se llena. “Elegimos esta fecha para venir y coincidir con La Tapati, escuchamos en redes que era algo muy típico y único en el mundo, así que la hicimos coincidir con las vacaciones. Es sorprendente lo que aquí ocurre”, dijo Paola Zanforlin, turista quillotana, que llegó el miércoles a la isla con su familia.

“Queremos recorrer el parque y en la noche vamos a ver la competencia de los bailes juveniles, nos dijeron que era una de las noches más bonitas de La Tapati”, agrega Cristian Huerta, esposo de Paola.

Tal como todo los turistas, esta familia llegó a la isla en el Boing 787 Dreamliner de Latam para 340 pasajeros, que hace tres años tuvo que aumentar su frecuencia de uno a dos vuelos diarios para dar abasto con el peak de demanda por asistir a este evento, que en su versión 2017 convocó a 9 mil turistas.

“Con los dos vuelos, que traen cien pasajeros más que los aviones que llegaban antes, ya tenemos fijo 700 personas al día, pero hay que sumar todos los que llegan antes para ver los ensayos. Si sumamos todo, estamos teniendo entre 12 mil y 13 mil personas reunidas cada noche”, lo que significa un récord de asistencia, según cuenta el alcalde de Isla de Pascua, Pedro Edmunds.

Según Juliette Hotus, directora general de La Tapati, la organización de un evento tan particular es compleja y comienza en cuanto termina la anterior Tapati, pero ha valido la pena. “De los 22 mil seguidores de La Tapati, en Facebook subimos a 32 mil en los últimos cinco días. Este año ha habido tanto interés que el recinto ya se nos está haciendo chico y en las noches ya casi no está quedando espacio para todos los turistas”, advierte la directora.

El alcalde Edmunds se apura en aclarar que el sentido de La Tapati siempre ha sido en su esencia una fiesta cultura hecha “por pascuenses para los pascuenses”, en la cual se buscan recursos púbicos y privados para la logística, y para los premios de los participantes, pero con un alto componente participativo en su organización. Es la propia comunidad la que la organiza, sin productoras de por medio.

“Hay un costo no tangible que es el aporte de las familias que trabajan para La Tapati confeccionando los trajes típicos, las embarcaciones para las carreras, las esculturas que demoran meses y todas las expresiones artística que se hacen especialmente para esta fiesta. Son muchísimas hora de trabajo, tiempo y dedicación que son invaluables”, puntualiza el edil.

A la misma hora la mayor parte del pueblo estaba reunida desde temprano en la costanera para mirar, a una distancia prudente, una de las 52 competencias que contemplan los 17 días de fiesta. Era el momento en que ambos clanes demostraban sus habilidades en la confección de trajes típicos, collares de flores, tallado de anzuelos y herramientas con motivos pascuenses.

Paula Inostroza es una turista santiaguina que observó por más de dos horas y media el trabajo artesanal. “Yo llegué ayer, pude ver la regata, y hoy ha sido maravilloso observar el trabajo y tiempo que significa hacer los collares, los trajes y procesar los materiales naturales que ellos tienen acá”, dijo Paula.

La competencia

Quien lidera cada uno de los equipo en competencia es la uka (doncella) con su a’ito (guerrero),  que se enfrentan a la pareja del clan contrario. Cada clan está formado por los familiares, cercanos y amigos de la pareja , que se esfuerzan comunitariamente por sumar puntaje día a día y coronar el día 17 a su uka y a’ito como la reina y rey de La Tapati 2018. Ambos serán los embajadores de la cultura rapa nui para el mundo hasta la próxima Tapati.

Una de las competencias realizadas este jueves.

“Esta fiesta no tiene que ver con los cánones de belleza, sino con el traspaso de la cultura hacia las nuevas generaciones”, plantea Waitiarie Katenegger, una de las candidatas que acompaña en cada competencia a su equipo.

“Al ganar, la reina se transforma en embajadora por un año, pero también hace actividades y proyectos en la isla. En mi caso, como estudié cine quiero buscar fondos y hacer talleres con los niños”, agrega Waitiarie.

Su contendora, Vai Tiate Rapu, recalca que “el origen de La Tapati siempre ha sido una fiesta para fortalecer nuestras tradiciones, pero obviamente somos un destino turístico, y en ese sentido invitamos a los visitantes a participar. Hace 5 años no era la misma población flotante que ahora, por lo tanto hay que integrarlos también”.

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