El nuevo barrio haitiano de Valparaíso

Jóvenes laboran en Mercado El Cardonal, inserto en el barrio El Almendral. Foto. Dedvi Missene

En un antiguo sector comercial de la ciudad, grupos de inmigrantes viven de los oficios que ofrece el Puerto.


Cuando el ciudadano haitiano Enel Ambroise trata de vocalizar palabras en español, se traba. No conjuga bien los verbos, pero sale al paso gesticulando lo que quiere decir. Ante la pregunta “¿te sientes bien en Valparaíso?”, asienta con la cabeza y cambia la conversación a otros relatos, en los que cuenta sobre su trabajo en un restaurante y la vida que lleva desde que arrendó una pequeña casa en los faldeos del cerro Las Monjas.

A la habitación de Enel se ingresa por el baño. No tiene muchos muebles: un clóset con espejo y una cajonera, que usa para guardar ropa y la vestimenta de su mujer, Paudeline Louis, y de su hija, Enaykar, de un año.

La cama la utiliza como sillón y el total de objetos domésticos lo completan un televisor, una alfombra y un par de cordeles que utiliza para colgar ropa. “Llevo diez meses arrendando y me siento contento, porque la gente de Valparaíso es buena. Ahora trabajo en un restaurante del Mercado El Cardonal”, cuenta.

Así como Enel, hay muchos haitianos que se han asentado en el barrio El Almendral, antigua zona comercial de Valparaíso, en busca de mejores oportunidades que las ofrecidas en su país de origen. Así lo explica el sacerdote Pedro Nahuelcura, que mantiene tres casas de acogida de migrantes bajo el alero de la iglesia Corazón de María.

El 70% de los huéspedes del refugio son de origen haitiano. Ahí reciben comida y apoyo en el proceso de inserción social. “Muchos haitianos vienen a Chile por el sueño sudamericano. Acá pueden acceder a estudios, mejoras en la calidad de vida, y también pueden ayudar a sus familias con las remesas que envían a su país. Ellos trabajan en oficios en los que no quieren trabajar los chilenos”, señala el sacerdote.

Violencia

El creciente tránsito migratorio también ha traído episodios de violencia. En 2016 un hecho de sangre enlutó a la comunidad haitiana luego de que Alfred Paul (35) falleciera apuñalado tras un asalto a la salida de su trabajo. Otro ciudadano de ese país que se identificó como Frantz, quien también se asentó en el Puerto, relata que en cerro Las Cañas un grupo de chilenos lo amenazó con quitarle su teléfono. “Vivimos con miedo, porque no sabemos si vamos a llegar a nuestras casas”, indica.

En junio de 2017 se creó la Oficina de Migrantes de la Municipalidad de Valparaíso, organismo que les entrega apoyo psicosocial. Djimy Delice, ciudadano haitiano miembro de la institución, señala que “el 50% de las personas de mi país aquí han sido víctimas de violencia o abusos”.

El 21 de agosto del año pasado, la Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de Ley Migrante, que recibió críticas de organizaciones de extranjeros. Djimy Delice cree que esta ley no satisface las verdaderas necesidades de los extranjeros. “Lo que entregó el gobierno actual al Parlamento es prácticamente la misma ley que viene del año 1975”, dijo.

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