Puerto Montt endurece protocolos para detectar violencia infantil en Cesfam

Autor: Ximena Bertin

Centro de Salud Los Alerces de Pto. Montt, al cual acudía la menor Sophie.

Tras muerte de Sophie, consultorios investigarán cada caso en que niños acumulen seis consultas de urgencia.

Un protocolo mucho más exigente para la detección de casos de violencia doméstica contra niños en la red de salud municipal fue anunciado por alcalde de Puerto Montt en el marco del parricidio de la menor Sophie, ocurrido en esa comuna y que conmovió al país por la brutalidad de las lesiones.

Para prevenir futuros hechos de violencia y muerte de niños a manos de adultos, a partir de ahora cada menor que registre las primeras seis consultas de urgencia en alguno de los cinco centros de salud y postas de la comuna, será investigado por un equipo de profesionales. “Si una niño o una guagüita se atiende muchas veces, en este caso fijamos seis veces, en alguno de los centros de salud, vamos a ir a su casa a entrevistarnos con la familia. Vamos a actuar como un observatorio constante de la situación de los niños que ingresan a la red de salud”, señaló el alcalde de Pto. Montt, Gervoy Paredes.

Este protocolo especial será liderado por profesionales enfermeros y asistentes sociales de la nueva Oficina Comunal de la Familia, que integrará el trabajo de los OPD (Oficina de Protección de Derechos) con la red municipal de Salud y Educación.

La idea es que se pueda descartar o confirmar a tiempo alguna situación indicativa de violencia o vulneración de derechos al momento de recibir atención de salud o cuando faltan mucho a clases. “Vamos a asumir esta estrategia por un tema de responsabilidad social. Porque así como está el Sename, no podemos apoyarnos en ellos”, dijo el edil.

Salud municipal en la mira

En el caso de Sophie, la menor fue atendida por el equipo médico del Centro de Salud Familiar (Cesfam) Los Alerces de Pto. Montt el 25 de enero, fecha en que ingresó sin signos vitales y con graves lesiones internas en su torso y estómago, haciendo inútiles las maniobras de reanimación que se le practicaron por 20 minutos. Las atenciones anteriores que recibió la menor en el mismo lugar fueron cuestionadas tras publicarse en un medio local que la niña había ingresado en 14 ocasiones al Sapu, sin que los médicos hayan alertado signos de violencia.

Sin embargo, fue la propia directora del Cesfam, Paula Brevis, quien salió a aclarar la naturaleza de esas 14 atenciones, las que corresponderían, según señaló, en su mayoría a fiebre, resfríos y obstrucciones comunes. “Revisamos todas las consultas que se hicieron en el Sapu y fui yo misma quien marcó con un asterisco aquellas que revestían un interés de revisar más profundamente. Esas dos situaciones se revisaron con las hojas de urgencia y se hizo un seguimiento, descartándose la posibilidad de que pudiéramos, en esas dos ocasiones, habernos dado cuenta de una situación de maltrato”, precisó Brevis.

Según informó el municipio, esas dos ocasiones correspondieron a un golpe en la cabeza y a una quemadura. El equipo médico no consideró como indicativa de violencia, sino como accidente común, y por tanto, no fueron denunciadas.

En el primer caso, el médico solicitó un escáner en el hospital de Pto. Montt, el que no fue realizado por la madre; y en el segundo se indicó la derivación a Coaniquem.

Independientemente de lo expuesto por la directora, el alcalde se querelló contra todos los que resulten responsables, incluido, eventualmente, algún funcionario por posible negligencia.

La directora será llamada a declarar en la investigación iniciada por el fiscal jefe de Pto. Montt, Marcelo Sambuceti, quien ya envió el historial médico de Sophie al SML y al Departamento de Medicina Criminalística (Demecri) de la PDI para ser periciadas.

En forma paralela, el fiscal sigue tomando declaraciones y está a la espera del resultado de exámenes histológicos (tejidos orgánicos) que se analizan en el SML de Santiago. A raíz de las primeras versiones difundidas que hablaban de quemaduras de cigarros antiguas en la menor, la investigación descartó el hecho, y aún no sería posible asegurar que la lesión anal que presentaba la menor sea producto de una violación sexual, como se indicó al inicio.

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