La Tercera

Minsal fiscaliza útiles escolares y alerta sobre uso de la silicona

FOTO: PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO.

A solo un mes de que inicie el año escolar, el seremi de Salud de la Región Metropolitana, Carlos Aranda, fiscalizó en terreno algunos puntos de venta de útiles escolares.

La fiscalización, catalogada como “especial” por parte de la autoridad sanitaria, inició el 1 de enero de este año, y tiene como principal objetivo corroborar el cumplimiento de la normativa respecto a la existencia de sustancias químicas tóxicas en los artículos escolares, como el tolueno, plomo y metanol, este último presente en la silicona líquida.

“Hasta el momento, tenemos 60 fiscalizaciones, 4 sumarios en retails e importadoras significativas, por lo tanto se extiende a todos los lugares de comercialización”, señaló Carlos Aranda.

La principal causa de sumario es no contar con los certificados de calidad químicos adecuados, ya que “todos los productos, como lápices de colores, temperas, adhesivos, pegamentos, deben tener un certificado que explique y determine la cantidad de productos químicos que contiene. Y si esos exceden la norma, no pueden ser comercializados”, agregó el seremi.

La polémica de la silicona

“La silicona líquida es uno de los productos que genera mayores problemas de salud en los estudiantes”, informó la autoridad, destacando que la venta de este producto está prohibida para los menores de 18 años. 

El componente de este artículo, llamado metanol, es un producto químico altamente tóxico e inflamable derivado del alcohol, que se obtiene de la destilación de madera.

“Tenemos alrededor de 160 consultas por problemas de salud todos los años, y hemos recomendado que la silicona líquida se mantenga separada de los útiles escolares, para que haya una clara diferenciación”, sostuvo Aranda.

Según datos del Centro de Información Toxicológica, cerca de un 65% de las consultas terminan en organismos que vigilan intoxicaciones o consultas médicas, mientras que el 30% restante termina en hospitalizaciones. 

Por lo tanto, la silicona líquida debe tener un rotulado específico, que diga que es tóxica e inflamable. 

Además de “Tóxico”, el rotulado debe decir “Inflamable”. FOTO:VICTORPEREZ/AGENCIAUNO.

Cuando no se cumplen los requerimientos, se multa a las empresas responsables con medidas que van desde la prohibición de funcionamiento, retiro de los productos o, si no se demuestra que los productos son inocuos, una multa que puede ir desde 1 a 1.000 UTM.