Transantiago marca el primer choque entre gobierno y oposición

Caída de la licitación del sistema de transporte público generó una fuerte reacción entre las ex autoridades. Ministra Gloria Hutt será invitada al Congreso a explicar decisión de no adjudicar el concurso.


El primer “choque” entre el gobierno y la oposición se produjo ayer debido a la decisión del Ejecutivo de declarar desierta la licitación del Transantiago, la que pretendía hacer una renovación de 3.000 buses, nuevas exigencias a las empresas para un buen desempeño y un cambio en el esquema de pago por la operación.

La ministra de Transportes, Gloria Hutt, afirmó ayer que el proceso realizado por la pasada administración de Michelle Bachelet -que estaba a punto de ser adjudicado a comienzos de este año- fue “improvisado” y que no consideró “el interés de la ciudadanía”. Aludió a que el gobierno anterior siguió adelante con la licitación y “condenó a los pasajeros a un mal servicio y nosotros no estamos disponibles a seguir ‘parchando’ este sistema”.

La secretaria de Estado añadió que el nuevo concurso que llevará adelante estará centrado en crear unidades (mallas de recorridos) más pequeñas, se sumarán buses de alta tecnología y se priorizará el pago por pasajero transportado a las empresas.

La decisión de iniciar un concurso “de cero” fue consultada con el Presidente Sebastián Piñera en los últimos meses, quien -aclaró la secretaria de Estado- “nos ha presionado muchísimo. La idea es que dentro de este año tengamos corredores con buses renovados, con tecnología nueva. Quisiera concentrarme en eso”.

El anuncio generó una “guerra” entre el oficialismo y la oposición. El lunes recién pasado los senadores de la Comisión de Transportes de la Cámara Alta se reunieron con la ministra y sus asesores para solicitar que continuara con la convocatoria, lo que finalmente no ocurrió.

El senador y presidente de la Comisión de Transportes de la Cámara Alta, Juan Pablo Letelier (PS), afirmó que el “lenguaje” usado por la ministra ayer fue “excesivo”, pues se desacreditó el trabajo del gobierno anterior. “Descalificó a las ex autoridades. Esto no va en la línea de lo planteado por el Presidente Piñera de que debe haber un diálogo entre todos los sectores”. Además, anunció que se convocará a la ministra Hutt a la comisión para que pueda explicar los alcances de su decisión.

El senador de la misma instancia Guido Girardi (PPD) aseguró que cuando se reunieron con los equipos de la cartera “en ningún momento nos planteó este escenario. El gobierno ha cuestionado la retroexcavadora, pero de todas manera la utiliza”, afirmó.

Respuesta

Las ex autoridades del ministerio salieron en bloque a defender la gestión. Carlos Melo, ex subsecretario de Transportes, sostuvo que la decisión de no realizar la convocatoria es “ideológico” y llena de “prejuicios”. Melo explicó que el proceso realizado por el gobierno pasado fue aprobado por los expertos, por la Contraloría y por eso llegaron siete empresas a participar, luego de haber publicado las bases de licitación “de manera transparente” en los sitios oficiales. Y fue más allá. Dijo que la actual autoridad debe aclarar “por qué cuando asesoró a algunas empresas participantes en la licitación, afirmó que debían participar y ahora se desdice”. La ministra informó que no participó en dicho proceso.

Guillermo Muñoz, ex director del Transporte Público Metropolitano, dijo que la decisión del Ejecutivo “no tiene fundamentos técnicos. Esto, pues ellos son partidarios de que haya una flota renovada, nuevas empresas y mejores servicios. ¿Qué diferencias tenemos? Solo la postura ideológica”.

El diputado de la Comisión de Transportes, Leopoldo Pérez (RN), ha planteado que la autoridades anteriores “deben dar explicaciones porque no lograron llevar adelante un proceso limpio. Fue cuestionado por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, lo que ahora será subsanado”.

La discusión llevó a que el ex ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, también se sumara a las réplicas en las redes sociales: “Buses eléctricos, híbridos a gas o Euro 6. Todo tendrá que esperar, porque ni siquiera se quisieron ver las ofertas de los nuevos contratos del Transantiago. La ideología no debería ganarle a la razón. Muy mal”.

Seguir leyendo