Mejora en las expectativas económicas lleva a más personas a buscar empleo

Peatones en Santiago. Foto: Andrés Pérez

El alza a 6,5% que registró la tasa de desempleo en el periodo noviembre-enero tiene un lado positivo: aumentó la fuerza de trabajo, lo que evidencia que tanto los ocupados como los desocupados apuestan por una recuperación de la economía en los próximos meses.


Aunque el sentido común induce a pensar que un periodo de mayor crecimiento económico, como se viene observando los últimos meses, tendría un correlato en menores tasas de desempleo en el mercado laboral -considerando una mayor creación de puestos de trabajo-, los datos que proporcionó el Instituto Nacional de Estadística (INE) respecto del periodo noviembre-enero de 2018 dieron cuenta de un alza en la tasa de desempleo, que se ubicó en 6,5%, 0,3 puntos sobre lo registrado en el mismo periodo del año anterior.

¿Qué ocurrió? De acuerdo a analistas del mercado, la noticia debe leerse en perspectiva positiva, porque más que un deterioro, los datos revelan una mayor disposición de las personas a buscar trabajo, en línea con expectativas de una recuperación económica. Por esto, expertos destacaron el crecimiento de la fuerza de trabajo de 2,78% anual en el trimestre terminado en enero, su mayor variación desde el periodo agosto-octubre de 2011 (3,08%), que se traduce en un récord de 9.021.060 personas como fuerza laboral, que considera tanto a quienes tienen empleo como a quienes están desocupados pero que buscan un puesto de trabajo.

Por el lado positivo, los ocupados aumentaron en 203.450 personas entre noviembre y enero, un crecimiento anual de 2,47% -sumando un total de 8.433.820 personas- siendo este el mayor avance desde el trimestre que finalizó en febrero de 2014. En tanto, los desocupados -que buscaron empleo en las últimas cuatro semanas y no encontraron- se incrementaron 7,6% (587.240 personas), alcanzando un total de 587.240 individuos. De acuerdo a Juan Bravo, investigador de Clapes UC, esto significa que “más gente quiere entrar al mercado laboral, pero no encuentra trabajo”.

Bravo dijo, además, que el crecimiento de los desocupados podría estar explicado por la inédita alza de las personas que ya tienen trabajo y que buscan mejores oportunidades laborales en este ciclo económico alcista, por lo que compiten los cupos a los desempleados. Según cifras del experto, los ocupados que buscan activamente un nuevo empleo crecieron un 15,4% anual el último trimestre móvil, un récord desde que se estrenó la nueva encuesta del INE en 2010.

En tanto, el desglose de los desocupados muestra un crecimiento de 10,8% anual de los que buscan trabajo por primera vez, que de acuerdo a Bravo es resultado de un alza de 52% de personas mayores de 30 años que buscan su primer empleo. Mientras, los jóvenes (15 a 29 años) que quieren entrar por primera vez al mercado laboral crecieron 5% anual en el trimestre móvil noviembre-enero.

En esta línea, Sebastián Cerda, economista jefe de CorpResearch, afirmó que en el periodo ocurrió “exactamente lo que uno esperaría en una coyuntura como la actual, que tanto el empleo como la fuerza de trabajo se aceleran”. Explicó que “una de las regularidades empíricas más robustas en macroeconomía es que el empleo, la fuerza de trabajo y los salarios reales son eminentemente pro cíclicos. En este sentido, un buen ciclo económico (por ejemplo, gatillado por un alza en las confianzas u otro shock de productividad) justamente debiera generar dinámicas laborales como las que se observan”.

Asimismo, desde BBVA Research señalaron que “los aumentos en las tasas de desempleo podrían transformarse en un dolor de cabeza para las autoridades económicas este año”, agre- gando que “la fuerza de trabajo no estaría siendo absorbida por suficiente creación de empleo”. De hecho, el análisis del banco agrega que “será un desafío evitar aumentos en la tasa de desempleo ante la evidente retirada del gasto público que aún explica casi la totalidad de la creación de empleo”.

A su vez, desde Santander señalaron que “aunque en el margen el desempleo anotó un alza, el desagregado es positivo para el mercado laboral. El crecimiento de los ocupados (2,5%) y de la fuerza de trabajo (2,8%) da cuenta de un mayor dinamismo y participación, en particular femenina. Así, a pesar de la leve alza en el desempleo, ella es explicada por la importante expansión de la fuerza de trabajo”.

Con esto, y pese que analistas advirtieron que la presión de la fuerza de trabajo podría generar menores alzas salariales, Jorge Lorca, economista senior de Banchile Inversiones, afirmó que esto es “apresurado, pues hay que considerar el grado de especificidad del capital humano y los sectores donde se está concentrando la creación de empleo”.

Cuenta propia a asalariado

Reforzando el mensaje de una economía que se acelera en 2018, los economistas afirmaron que aunque es probable que la tasa de desempleo no anote una caída pronunciada, sí se vería una mejora del mercado laboral desde la perspectiva de la calidad del trabajo.

Así, como lo indicó Itaú Chile, “esperamos que la tasa de desempleo permanezca relativamente estable en una tasa de 6,7% este año”, pero a medida que la recuperación de la economía avanza, “se produciría una recomposición del empleo, con menor incidencia de los por cuenta propia y del empleo del sector público en favor del sector formal privado”.

De hecho, analistas afirmaron que en el margen esto ya se viene notando, ya que los empleos por cuenta propia crecieron solo 1,63% anual en el trimestre móvil terminado en enero de 2018, siendo la variación más baja desde mayo-julio de 2015 (1,33%). En cambio, los asalariados sumaron 166.900 trabajadores en un año (2,9%), siendo su mayor avance desde noviembre-enero de 2013 (3,18%), lo que fue en parte explicado porque terminó la racha de cinco trimestres móviles consecutivos de destrucción de empleos asalariados en el sector privado.

Con todo, economistas aseguraron que el desafío será lograr sustituir el aporte que generan los asalariados del sector público, que de acuerdo a BBVA Research anotaron un nuevo récord de creación de empleo en el margen (144 mil puestos).

“Lo preocupante de mantener esta tendencia de creación de empleo público es que no parece ser sostenible, dada la situación fiscal de nuestro país y los acotados espacios para el crecimiento del gasto fiscal en los próximos años”, señalaron.

A su vez, Alejandro Fernández, economista de Gemines, señaló que “lo más probable es que el desempleo baje lentamente, porque, independientemente de lo que ocurra con la fuerza de trabajo, también tiene que cambiar la composición del empleo: menos del sector público y cuenta propia y más privado y asalariado”.

Tomás Flores, académico de la U. Mayor, coincidió, planteando que “el deterioro del empleo formal los últimos años ha generado un enorme grupo de empleados por cuenta propia que desean volver a la formalidad, por lo cual durante este año no veremos caídas significativas de la tasa de desocupación, sino cambios de composición hacia empleo formal”.

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