La cuarta expansión del Patio Bellavista

La peruana La Gloria y el conocido restaurante italiano Vendetta se suman a la carta gastronómica del Patio Bellavista junto, con La Colorina, la nueva aventura de los ex dueños de Las Urracas. En sus 11 años de vida, Álvaro Jadue evalúa el crecimiento del Patio, que ya suma 28 locales y más de ocho millones de visitantes al año. “El éxito ha ido más allá de lo que nosotros mismos imaginábamos”, reconoce el director comercial.

El tercer puesto entre más de 500 lugares para visitar en Santiago ocupa el Patio Bellavista en el conocido buscador internacional Tripadvisor. Logro que hoy destaca el director comercial de Patio Bellavista, Álvaro Jadue, hijo del fundador del centro gastronómico, Patricio Jadue. El centro gastronómico y cultural, ubicado en pleno barrio bohemio de Santiago, este año cumple 11 años de vida y está en pleno proceso de expansión, el cuarto de su historia. “Siempre nos preocupamos de renovar la oferta. Por eso somos un referente nacional e internacional”, cuenta el empresario con entusiasmo.

La nueva expansión incluye la apertura de tres nuevos locales y también de cuatro tiendas que se suman a las más de 70 ofertas con las que cuenta hoy el patio. “Estamos inaugurando toda una nueva área por el lado que da a calle Bellavista que busca potenciar el mix de ofertas del Patio y que involucra la artesanía fina, productos de diseñadores, comida al paso y también se ampliaron los espacios públicos”, detalla el director comercial del recinto que abrió sus puertas en 2006.

Una de las nuevas apuestas, que debutó hace unos días, es la peruana La Gloria, sanguchería que busca masificar la marca con la que llegaron el 2013 con su primer local en calle Manuel Montt. También se sumará Vendetta, restaurante que prontamente abrirá sus puertas y que se ubicará en calle Constitución.

Pero la apuesta irá más allá, porque en marzo además se abrirá La Colorina, un nuevo restobar de la mano del ex dueño de Las Urracas, mítica discoteque de Vitacura que se incendió en mayo del año pasado. El nuevo local también se ubicará en Constitución. De hecho, reemplazará a uno de los fundadores del Patio. Se trata del espacio que dejó libre Dublín, bar con estilo irlandés que lideraban dos socios y que luego de una década, se separaron. Uno de ellos siguió con Kilkenny, nueva marca que no prendió con las mismas ganas de antaño, por lo que finalmente dejó el Patio. “Ellos no fueron renovando ni mejorando la oferta. Finalmente, se quedaron atrás”, cuenta Jadue. “Es que la renovación de la carta es vital”, agrega. “Hemos visto cómo en estos 11 años el cliente se ha vuelto mucho más exigente y sofisticado”.

Comenta que el consumidor chileno también cambió su cultura, porque “hoy se premia”. Es decir, “ha cambiado la cultura de los chilenos en términos de salir más a comer afuera. Ese mismo cambio hace que hoy el consumidor sea más exigente”, indica.

Más de lo esperado

Pero los resultados del Patio han sido buenos, con crecimientos cercanos al 10% al año, cuenta Jadue. “Eso tiene que ver con el cambio de conducta del consumidor, porque a pesar de haber períodos de crisis, la gente sigue saliendo”, dice.

Añade que ya han alcanzando más de ocho millones de visitas anuales, en su mayoría, nacionales. “Sólo el 25% de nuestros visitantes son extranjeros”, relata.

Al hacer historia, explica que el lugar nació con la idea de rescatar lo mejor de la comuna y dejar de lado lo malo. “Rescatar lo mejor me refiero a la gastronomía, cultura y bohemia del barrio y sacar lo malo, que era la inseguridad y la suciedad”, señala.

“Hoy la evaluación es puro para sumar. No sólo se ha potenciado el Patio Bellavista, sino que el barrio. Se han potenciado las calles aledañas y se han traído muchos mejores locales”, reconoce. Agrega que la segunda expansión fue la mayor que ha vivido el lugar y la de mayor impacto, porque se sumaron los estacionamientos subterráneos. “Eso generó un impacto superpositivo para los visitantes. También el mejoramiento de la oferta, con una infraestructura de mejor nivel y calidad”, dice. A eso se sumó la apertura hacia Dardignac, que se añadió a los ya existentes por Bellavista, Pío Nono y Constitución.

“Hoy día estamos bien concentrados en mejorar la experiencia de nuestros clientes. Este es nuestro placer y es lo que tenemos que cuidar”, dice. Por eso, “siempre estamos mirando nuevos proyectos, pero que tengan que ver con la renovación urbana. El reutilizar propiedades patrimoniales que tengan contenido histórico importante y que sean un aporte para la ciudad”, señala.

Por lo que no se cierra a una quinta etapa de crecimiento. “Ya tenemos una larga lista de espera de locales que quieren instalarse en el Patio”, adelanta Jadue, sin entregar más detalles. A la fecha, el Patio Bellavista cuenta con 8.700 metros cuadrados, un salto importante considerando que cuando se inauguró, el centro gastronómico contaba con 3.800 metros cuadrados.

De las malas experiencias, Jadue recuerda una: la limitación horaria que impulsó Providencia en la época de Josefa Errázuriz. “Ese fue el momento más duro que nos ha tocado enfrentar y afortunadamente se logró revertir la medida en forma exitosa, pero el período que duró fue un golpe muy importante no sólo para el Patio, sino para el rubro de empresarios gastronómicos y entretención de la comuna”, recuerda.

Pese a todo, afirma que en los 11 años del Patio Bellavista, “el éxito ha ido más allá de lo que nosotros mismos imaginábamos”, recalca Jadue.

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