La fórmula de Easy taxi para luchar con Uber

La aplicación cuenta con cerca del 80% del mercado de taxis que hay en la Región Metropolitana.

La compañía, que cuenta con el respaldo del grupo Maxi Mobility, lleva cinco años en Chile. A pesar de que al principio les costó sumar conductores, hoy tienen 19 mil socios activos y más de 500 mil usuarios. ¿La clave? Dicen que es ver a la competencia como una oportunidad.


Reinventarse. Esa es la palabra clave que hay en Easy Taxi, la aplicación que conecta a taxistas con pasajeros, que de un tiempo a esta parte ha ido ganando terreno. ¿La razón? La agresiva competencia que comenzaron a experimentar a raíz de la llegada al país de Uber.

“El año pasado y los años anteriores estuvimos medio dormidos. Lo que hicimos este año fue aumentar nuestro crecimiento en inversión en presupuesto de marketing sobre un 500%, y con esto apelamos a reconquistar el público que nos prefirió hace algunos años, cuando toda esta modalidad (aplicaciones para pedir taxis) no existía”, explica Eduardo Hernández, gerente general de Easy Taxi Chile.

El ejecutivo es sincero y reconoce que “Uber abrió mercado y nosotros lo vemos como una oportunidad, porque ellos invirtieron mucha plata y nosotros lo que estamos apelando hoy día es tomar parte de ese mercado”. Añade que tomarán las falencias de la competencia como una oportunidad, “mostraremos que tenemos mejor tecnología, que contamos con todas las modalidad de pago y que tenemos mejores estándares de autos”. Ejemplo de lo anterior es que sacaron los Nissan V16, modelo histórico de taxis. “Antes teníamos un 30% de la flota con V16 y ahora es como un 5%”, asegura.

El ejecutivo detalla que quieren posicionarse y hacer que la gente los vuelva a conocer, por lo mismo, asegura que “los perfiles de nuestros conductores son los mejores de Santiago, no trabajamos con los malos perfiles. De hecho, hay mucha gente que está expulsada y que no la vamos a volver a reincorporar”. En este contexto, agrega que tienen una lista negra de miles de taxistas que no están siendo aceptados hoy día, que no respetaron las políticas y normas de servicio al cliente.

Comenta que para asegurarse de que el precio sea transparente, cobran solamente con taxímetro que tiene la aplicación, sumado a que hay un protocolo en el que al taxista le llega lo que debe cobrar, todo por la aplicación.

“Con esto volvemos a posicionarnos. Contamos con estándares más altos de los que exige la normativa: autos regulados, tarifas establecidas y transparencia con los cobros”, dice Hernández.

A la fecha cuentan con 19 mil socios inscritos, que han realizado por lo menos una carrera desde su inscripción, mientras que a nivel de usuario, son más de 500 mil los que están registrados en la app. “Esto representa como un 80% del mercado de taxis que hay en la Región Metropolitana. Sabemos que no vamos a llegar al 100%, porque hay un grupo de personas que tiene resistencia a estos nuevos modelos de negocios con tecnología”, comenta.

Desde la compañía explican que han ampliado las modalidades de taxi y que están acaparando el segmento de radiotaxi (que trabajan con una central de llamados). Así, los vehículos con los que trabajan son los taxis básicos, ejecutivos, turismo y vehículos de transporte privado, bajo el decreto 80, que reglamenta el transporte privado remunerado de pasajeros.

Los inicios

La aplicación en Chile comenzó en 2013 siendo una app que se venía piloteando para ver qué potencial había en el mercado. Partieron con pago solo en efectivo y el 2014 implementaron el segmento corporativo y tarjeta de crédito. Hicieron un cambio en tecnología, se aliaron con pasarelas de pagos internacionales y concretaron una alianza para poder aceptar tarjetas de crédito internacionales y nacionales.

A futuro están pensando en aplicar las tarjetas de débito. Eso sí, el ejecutivo reconoce que cerca del 30% de las carreras pasa por tarjeta de crédito y esperan que esa cifra aumente a 40%, manteniendo un crecimiento en efectivo, “pero dándoles más foco también a los clientes que prefieren tarjeta de crédito, que es mucho más cómodo que andar con plata”.

Recuerda que por dos años para cortar mercado y tener flota suficiente para poder competir en Chile partieron regalando los celulares a los taxistas, entrenándolos tecnológicamente para que supieran usar el celular, WhatsApp y Waze. Actualmente, les cobran el 15% de cada tarifa, lo que les permite mantener la operación rentable y con utilidades.

A nivel de inversiones, para seguir inyectando capital y poder seguir creciendo, son parte del holding Maxi Mobility, que también son dueños de Cabify. “Así nos financiamos con capital propio que generamos y levantamiento de inversores que nos permiten mantenernos en el mercado”.

Proyecciones

Hernández cuenta que de aquí a fin de año la meta es crecer un 40% en número de carreras, lo que se extrapola a la cantidad de pasajeros respecto del año anterior.

Mientras que a nivel de flota piensan cerrar el 2018 con al menos unos cinco mil a seis mil conductores nuevos.

Consultado sobre la regulación, que está en trámite en el Congreso y que busca regularizar el servicio de Uber, Hernández dice que “nos preocupa que, efectivamente, haya una aplicación que hace como juez y parte, que activa conductores muchas veces en línea, muchas veces gente que no tiene licencia profesional y que no está validada. También nos preocupa cómo eso les va a afectar y les está afectando a los pasajeros. Y lo otro es que efectivamente -entendiendo este contexto de tráfico- hay muchos más autos que están hoy en día circulando y trabajando en horarios en donde ya está colapsado, entonces podría ser más ineficiente de lo que ellos dicen ser”, concluye.

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