Arbitros a la defensiva: Evitan hablar de crisis pese a suspensiones

Pablo Pozo, presidente del Comité, se negó a analizar al referato. A sus pupilos les molestan los castigos públicos.




El Comité de Arbitros fue drástico. En la sesión del martes, suspendió a los jueces Carlos Rumiano, Rafael Troncoso y Piero Maza. Los dos primeros no dirigirán en los próximos dos duelos. El tercero se ausentará obligadamente de uno. Además, Carlos Astroza, asistente de Troncoso, también se perderá dos encuentros. Todos tuvieron actuaciones reprochables en la última fecha.

El ente que coordina a los jueces se niega a hablar de crisis y evita analizar su momento. "A comienzos de temporada se entregaron varios temas súper interesantes a los medios y nadie se interesó. Hoy que hay una situación polémica, vienen todos a preguntar. Ejerceré mi derecho a no emitir comentarios", contestó Pablo Pozo a La Tercera.

Al ex juez mundialista en Sudáfrica 2010 también le irritaron las críticas de Carlos Chandía quien, además de fustigar el feble nivel de Rumiano, también disparó en su contra y del presidente de la ANFP, Sergio Jadue. Acusó que el calerano  "interviene directamente en decisiones del Comité de Arbitros y eso explica, en parte, el mal nivel del referato". "No tengo respuesta para el señor alcalde", manifestó Pozo sobre el hoy edil de Coihueco.

A quienes dirigen a los árbitros les molesta que los critiquen y a los que están en actividad, que los sancionen públicamente. Los últimos, eso sí, no pueden exteriorizar sus opiniones. Se los impide el Comité que, por cierto, podría imponerles otras sanciones. No les resulta cómodo que la pena sea pública, como reconoce un colegiado de Primera División que no estuvo dispuesto a emitir declaraciones. Eso sí, admite que forma parte de las reglas que rigen la función, como se estableció durante la actual administración en conjunto con el Comité.

Los técnicos se incorporan a la discusión. "No sé si es correcto o no que sean públicas las sanciones, pero es el método que ellos aprobaron. Es lo mismo para los jugadores o un DT. Si se pasa de la raya, es expulsado, si un jugador no rinde, es sustituido. Esto es igual para los árbitros... Los árbitros dirigen distinto cuando salen. Yo me pregunto por qué no lo hacen igual acá", dice Martín Lasarte, técnico de Universidad de Chile.

Mario Sánchez, ex director del Comité de Arbitros y actual encargado del área Fútbol Joven,  descarta que el arbitraje chileno pase por un momento crítico. "Si se comparan los errores de los árbitros acá, son similares a los del resto del mundo. En el Mundial los hubo. Lo llamativo es que acá se dieron varios en la misma semana y que se supieran las sanciones, lo que no es nuevo", explica el ex mundialista.

Sánchez apunta a la escasa colaboración de los jugadores, cuyas teatralizaciones inducen a la equivocación de los jueces. "Las simulaciones preocupan bastante a FIFA. Hay una serie de instrucciones al respecto. Lamentablemente, la responsabilidad siempre será nuestra. Como los equipos, debemos prepararnos para minimizar los errores. FIFA ha sido enfática en solicitar que los tribunales deportivos sean categóricos con los simuladores. Ellos tienen la facultad de castigarlos", añade.

La posibilidad de aplicar castigos por oficio a los simuladores suma detractores. "Hay casos que pasan desapercibidos y el Comité ahora cree que deben ser sancionados después de jugado un partido. Los árbitros lo hicieron con el sentido de beneficiarse, pero perjudica el espíritu del arbitraje. Cuando dicen si fue penal o no, o si un jugador simula o no, es trabajo del árbitro en la cancha. Hay jugadores que van a 80 kilómetros, en balones divididos, no quieren simular y caen por el impulso de la jugada. Castigarlos por simulaciones bajo un criterio subjetivo, le resta picardía al juego, que es parte de éste. No creo que sea bueno eliminarla", añade Lasarte.

El estratega laico argumenta que "los árbitros no quieren quedar expuestos, mal parados y desde ese lado, lo entiendo. Pero desde el lado del espectador, a mí me gusta que haya gente que pique, que caiga. El fútbol tiene una parte de engaño. Cuando amago y paso por otro lado, te engaño. Si busco un lateral corto y pico para que sea largo el saque, te engaño. El fútbol tiene una cuota de engaño y eso aporta arte al juego. No me gustaría que se castigaran (las simulaciones), independientemente de que te beneficie o perjudique".

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.