La Tercera

Aumenta la cantidad de pandas, pero no tienen dónde vivir

Justo cuando la cantidad de pandas aumenta lo que falta es el espacio vital para que resida esta especie de osos en situación “vulnerable”, alertan los expertos.

Según un nuevo estudio publicado en la revista Nature Ecology and Evolution, el hábitat del animal símbolo de China en las últimas décadas se redujo y también se ha fragmentado.

Aprovechando modernas tecnologías geoespaciales, los investigadores chinos y estadounidenses realizaron un relevamiento de los usos del suelo y el desarrollo de las infraestructura en las zonas de referencia para el hábitat de los panda.

Del análisis surgió que este territorio hoy se extiende a una zona menor y más fragmentada respecto de cuando, en 1988, la especie fue incluida entre las que estaban en riesgo por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Los resultados logrados, explicaron los científicos, son útiles porque podrían mejorar las evaluaciones sobre el riesgo de extinción de la especie.

Hace un año el IUCN revió el estatus del panda gigante clasificándolo no más como “en peligro” de extinción, sino como “vulnerable”, un grado más bajo en la escala hacia la desaparición.

Esa evaluación, explicó Stuart L. Pimm, de la Universidad Duke, “se basó en los números en aumento de la población de los panda, que seguramente son una señal alentadora”.

“También la extensión y las conexiones del hábitat de una especie son un factor determinante del riesgo extinción”, agregó.

Los cambios registrados son complejos, explican los investigadores.

El hábitat se restringió un 5% entre 1976 y 2011, pero desde entonces se está volviendo a crecer.

La amplitud promedio de las zonas de hábitat disminuyó un 23% en el mismo período, aumentando solo muy poco desde entonces.

Entre las soluciones más importantes, para evitar que los pandas vuelvan a la declinación, los expertos sugieren la creación de “corredores” protegidos a través de los cuales los ejemplares puedan trasladarse y eviten aislarse en poblaciones cada vez más pequeñas.