Diez años de trayectoria en el Banco Central dejó ayer el consejero y vicepresidente del instituto emisor, Sebastián Claro.

Como es tradición, el economista fue despedido afectuosamente por sus colegas y funcionarios del banco, mientras caminaba por los pasillos del edificio de Agustinas 1180, en compañía del presidente del organismo, Mario Marcel. Claro ocupaba el cargo de vicepresidente del Central desde octubre de 2015, tras la renuncia de Enrique Marshall al Consejo.

Tradicionalmente, al quedar vacío el cargo, asume como interino el integrante más antiguo del Consejo, que actualmente es Joaquín Vial. Sin embargo su permanencia en el cargo debiera ser ratificado en los próximos días por el resto del Consejo.

Con todo, la salida de Claro implica que la máxima instancia del Banco Central va a funcionar con solo cuatro integrantes en la próxima reunión de política monetaria, la que está fijada para el 14 de diciembre de este año. Así, solo cuando vuelva a completarse con cinco miembros, el Consejo votará al vicepresidente definitivo.

De acuerdo con fuentes cercanas al proceso de negociación con el Ministerio de Hacienda, no se conocerá al próximo consejero al menos hasta que se defina la segunda vuelta presidencial este 17 de diciembre, ya que se espera que el próximo Mandatario manifieste su opinión respecto de los candidatos.

Cabe recordar que en 2007 Claro fue propuesto por la presidenta Michelle Bachelet como consejero del Banco Central, en reemplazo de Vittorio Corbo, lo que fue respaldado por el Senado con la sola abstención de Nelson Ávila (PRSD).

Claro, de 45 años, es el integrante más joven en asumir el cargo desde que el instituto emisor alcanzara su autonomía en 1989.