Boko Haram arremete en Nigeria y no encuentra resistencia

Su ofensiva ya habría dejado 2.000 muertos en lo que va de año. El grupo radical lucha por instaurar un Estado islámico en el país.




Imágenes satelitales revelaron ayer la que ha sido la peor masacre perpetuada por el grupo islamista radical Boko Haram en Nigeria. Las tomas, que muestran lo ocurrido entre el 2 y el 7 de enero en el noreste del país y que fueron difundidas por Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) revelan un panorama desolador: al menos 3.700 estructuras, en su mayoría viviendas y pequeños comercios, habrían sido totalmente destruidos en los pueblos de Baga y Doro Gowon, en una ofensiva iniciada a comienzos de año.

La semana pasada AI estimó que el número de víctimas mortales de la arremetida de Boko Haram podría alcanzar las 2.000 personas y distintos testigos citados por medios internacionales describieron una verdadera carnicería. Por ejemplo, una mujer que sobrevivió al ataque, relató al diario británico The Guardian que caminó por cinco pueblos y en todos se encontró sólo con cadáveres.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, calificó el ataque incluso como un "crimen contra la humanidad".

La inestabilidad de la zona y los crecientes ataques del grupo islamista provocaron una retirada masiva del contingente internacional, por lo que Boko Haram no encontró mucha resistencia.

El grupo, de carácter islamista, promueve una versión del islam que prohibe a los musulmanes la participación en cualquier actividad política o social asociada con la cultura occidental. Esto puede incluir, como detalla la cadena BBC, desde usar shorts, hasta participar en una elección o recibir educación laica.

Boko Haram se situó en la órbita internacional cuando el 14 de abril de 2014 secuestró a 276 niñas en una escuela en el pueblo de Jibia, como parte de una campaña política en contra de la educación occidental de los estados nigerianos de Borno, Yobe y Adamawa. Uno de los principales objetivos de este grupo es establecer la sharia como norma vigente en el país.

El grupo surgió en 2002 en la ciudad norteña de Maiduguri, la capital del estado de Borno, el más pobre de Nigeria. Se hizo muy popular aprovechando la indignación pública por la corrupción, la pobreza y la percepción de que el norte (de mayoría musulmana) es marginado por el gobierno federal. Sus raíces surgen como una respuesta no violenta hacia la pobreza y la corrupción, pero perdieron apoyo y luego que se radicalizaron. Así, comenzaron a poner bombas en iglesias, lugares públicos y atacaron a grupos más moderados.

Con 168 millones de habitantes, Nigeria es la principal economía del continente gracias a la explotación de yacimientos petroleros. A pesar de eso, es un país de contrastes y uno de los más desiguales del mundo. Muchas personas del norte apoyan la sharia ya que la ven como la única manera de terminar con un gobierno al que consideran corrupto , según explica CNN.

En este contexto, Nigeria llevará a cabo en febrero elecciones legislativas y presidenciales.

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