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Actualizado el 04/08/2014
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Crisis en la animación: Studio Ghibli deja de hacer filmes por problemas económicos

Autor: Jorge Letelier F.

El mítico estudio creado por Hayao Miyazaki anunció un cierre temporal de producción y despidió a sus trabajadores.

Crisis en la animación: Studio Ghibli deja de hacer filmes por problemas económicos

La factoría de animación japonesa Studio Ghibli, quizás la productora del género más exitosa de las últimas décadas junto a Pixar, y de donde el aclamado cineasta Hayao Miyazaki produjo sus cintas, anunció que cerrará temporalmente sus puertas a la producción de filmes animados.

El mítico centro, donde el retirado director produjo aplaudidos filmes como La princesa Mononoke, El viaje de Chihiro o Mi vecino Totoro, pasa por problemas económicos y según anunció el actual gerente, Toshio Suzuki, al canal japonés Jounetsu Tairiku de la cadena MBS, se dedicará únicamente a gestionar sus marcas registradas, al menos en un mediano plazo.

Según reveló el sitio especializado en manga y animé koi-nya.net, Suzuki dijo que “Studio Ghibli sufrirá grandes cambios a nivel interno. Uno de estos cambios es el cierre del estudio de producción de animé”, por sus altos costos y por la mala taquilla del filme The Tale of Princess Kaguya (dirigido por Isao Takahata). Esto significará el despido de toda la planta de trabajadores del estudio nipón. 

Otras web especializadas en animé también han informado -y corroborado- la información traduciendo las declaraciones de Suzuki a la televisión. Deculture.es, por ejemplo, apunta que “ya no serán trabajadores fijos los que trabajen para el estudio, sino que contratarán al personal como freelances. De este modo vuelven a sus orígenes, al modelo que tenían implantado antes de Porco Rosso. Mantener actualmente a los trabajadores como fijos y con contratos de larga duración le sale muy caro a Ghibli, un problema que también ha afectado y afectará a otros estudios de animación japoneses. Studio Ghibli es una empresa que genera altos costes. Se admite también que la retirada de Miyazaki como director de cintas de animación ha supuesto un problema”, dicen.

Si bien, esta información ha evitado hablar de un cierre definitivo y prefieren definirlo como “reestructuración”, ya que las palabras de Suzuki fueron “un pequeño descanso”, la mala taquilla de los últimos filmes, como La leyenda de la Princesa Kaguya y el retiro de Miyazaki al frente del estudio, han golpeado fuerte a Ghibli. Studio Ghibli no se ha referido a la situación de manera oficial.

Según el diario japonés Asahi Shimbun, citado por la web española lashorasperdidas.es, Ghibli había trabajado una política de contratar a tiempo completo a un alto número de animadores japoneses, a diferencia de otros estudios nipones, factor que subió el presupuesto de los filmes. Así, El viento se levanta, última cinta de Miyazaki, aún no tiene ganancias, pese a que ha recaudado U$91 millones de dólares en Japón. Aún peor fue el destino de The Tale of Princess Kaguya, cinta que costó más que El viento se levanta y ha recaudado “sólo” U$50 millones de dólares, un fracaso para la compañía.

Una historia de éxitos

Ocho de las películas de Studio Ghibli se encuentran entre las 15 más taquilleras películas de animé realizadas en Japón, y El viaje de Chihiro (2002) ha sido la más exitosa, con U$274 millones en todo el mundo, la que además fue ganadora del Oscar a mejor filme extranjero en 2003 y obtuvo el Oso de Oro en el Festival de Berlín.

Studio Ghibli nace en 1985, de la mano de Miyazaki e Isao Takahata, y se forma como tal luego del estreno del filme Nausicäa del Valle del Viento, de Miyazaki. Hasta la fecha, Ghibli ha producido 22 largos animados, mayoritariamente de los dos fundadores. El éxito global de las cintas del estudio, como Mi vecino Totoro (1988), Porco rosso (1992) o La tumba de las luciérnagas (Takahata, 1988), catapultaron al estudio como la más influyente factoría de animación, aparte de Disney y Pixar. 

La mano de Miyazaki a lo largo del tiempo quedó demostrado en la persistencia a los mismos temas, como el sentido ambientalista de las historias, el respeto a la naturaleza y una crítica al modo de vida de las sociedades contemporáneas. Las cintas más fantasiosas de Ghibli, como Mononoke o Totoro, tienen un fuerte componente simbólico y mágico, mientras que otras como La tumba de las luciérnagas o Recuerdos del ayer (también de Takahata), fueron cuentos realistas menos apegados a componentes mágicos. Al medio podría ubicarse una de las obras maestras del estudio: Porco Rosso, el relato de un piloto italiano de la II Guerra Mundial que sufre una maldición de amor y su rostro es el de un cerdo, y donde se mezcla el relato de aventuras bélicos al estilo Casablanca, con el espíritu fabulador y juguetón pleno de elementos mágicos.

El nombre Ghibli se refiere a la corriente cálida del viento mediterráneo norafricano, y la intención según sus autores fue el querer “soplar un nuevo viento a través de la industria del animé japonés”. Luego de la experiencia americana de Nausicäa, la cual fue mutilada para su versión en EEUU para llegar a audiencias más masivas, Ghibli no aceptó más cortes externos al montaje original. En 1998, luego de que Miramax hiciera una nueva edición de La princesa Mononoke para ese país, los ejecutivos de Ghibli enviaron una espada samurai con una leyenda: “No más cortes”.

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