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Cultura
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Actualizado el 02/12/2010
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Crítica de cine: Salvarte

Felipe y Antonia (Emilio Edwards y María Antonieta Landa) se conocieron en el lago Rapel, se pusieron a pololear y al rato ella se dio cuenta de que no la tendría fácil: el hombre tiene que empastillarse para hacer frente a la depresión y ella ya no tiene claro si es el amor o la pena lo que los mantiene juntos. Ahora Antonia se irá a estudiar a España y la pareja vuelve a juntarse en Rapel para despedirse. Debut del guionista y director Bernardo Palau, esta cinta breve con dos personajes se procura la lánguida intimidad que la situación aconseja y la escenificación de la crisis  multiplica sus vías de expresión: que la voz en off, que los discursos mirando al espectador, que las discusiones de lo que se hará en el futuro, donde el joven pragmático se estrella contra la muchacha lúcida y socialmente sensible. Salvarte gira, además, en torno a las impresiones del tipo “la verdad existe cuando alguien quiere escucharla” dichas a cámara o anotadas en un cuaderno. Como si la emoción estuviera ahí, más que en el cara a cara o en los silencios.

Salvarte

De Bernardo Palau. Con María Antonieta Landa y Emilio Edwards. Drama, Chile, 2010, 69 minutos, todo espectador.

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