El afiche de Los indestructibles 2.
Cuando se anunció que Sylvester Stallone haría un filme de mercenarios con antiguos ídolos de la acción, se pensó que sería apenas un ejercicio nostálgico con más músculos que cerebro.
Los buenos resultados de taquilla de Los indestructibles (The expendables) y su honestidad para contar un relato simple, no sólo le permitió pensar en una segunda parte, que se estrena hoy en EEUU y el 11 de octubre en Chile, sino que afinar la puntería para una tercera, ya con otros actores: Harrison Ford, Wesley Snipes y nada menos que Clint Eastwood.
Son por ahora los planes de la saga, pero luego de haber convocado a Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, y de funcionar a las mil maravillas, lo que era un pequeño capricho de Stallone ya tiene vida propia. En Los indestructibles 2, aparecen como villano otro prohombre de la acción ochentera (Jean Claude Van Damme), y Schwarzenegger y Willis tiene más acción que un simple cameo. Además, hay cambio de director: el especialista Simon West (Con Air), releva a Stallone.
La historia se inicia cuando el grupo que lidera Barney Ross (Stallone) ha sido contratado nuevamente por el misterioso Church (Willis) para deshacerse de un peligroso criminal (Van Damme). Pero todo se complica cuando la misión se convierte en algo personal porque este despiadado criminal (Van Damme), ajusticia a uno de los miembros del equipo (Liam Hemsworth, conocido por Thor).
El equipo de Stallone lo integran Lee Christmas (Jason Statham), Gunner Jensen (Dolph Lundgren), Hale Caesar (Terry Crews) y Toll Road (Randy Couture), y luego se suman Trench (Schwarzenegger), Maggie (Nan Yu) y Booker (Chuck Norris).
La confianza que se tiene el actor y director de Rocky con la cinta se pudo comprobar en el afiche que se lanzó hace unos días, donde los actores parodian el cuadro La última cena, con Stallone en el lugar de Jesús, y sus secuaces como sus apóstoles, y donde la mesa no tiene alimentos sino que armas y municiones de todo tipo de calibre.
La cinta carga con el pronóstico de liderar la taquilla del fin de semana, y tiene como competidos al estreno animado Paranorman. Sú real dimensión la enfrentará con la cuarta parte de la saga de Jason Bourne, El legado de Bourne, que se estrenó la semana pasada en el primer lugar. Será una batalla entre la acción típicamente ochentera, más simple y testosterónica, con la de la saga del agente secreto, cerebral y cosmopolita. A fin de cuentas, distintos tipos de puñetazos y explosiones.