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Actualizado el 10/09/2017
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Analista Político:

David Gallagher: “Piñera tiene que cooptar a Velasco y a la DC para forjar una mayoría de largo plazo”

Autor: María José O’Shea C

Es uno de lo hombres emblema de la derecha liberal y sostiene que Piñera no se ha movido del centro. De ahí que vea posible que el ex presidente tienda puentes con Ciudadanos, la DC, e incluso con el laguismo.

David Gallagher: “Piñera tiene que cooptar a Velasco y a la DC para forjar una mayoría de largo plazo”

No es que Piñera se haya derechizado. No es que haya dejado con cuello a todos aquellos que apostaban porque tras las primarias de Chile Vamos su candidato diera un esperado giro al centro. Nada de eso. Para David Gallagher, uno de los hombres que más encarna la llamada “derecha liberal”, Sebastián Piñera nunca se fue más a la derecha. Gallagher- mitad chileno, mitad inglés, profesor de literatura, economista- dice que el ex presidente siempre ha estado en el centro y que quienes se corrieron de su eje fueron otros: al “izquierdizarse” la Nueva Mayoría, se expandió el centro y el candidato de la centroderecha tiene más donde agarrar.

Gallagher está optimista. La última encuesta del Centro de Estudios Públicos –el think tank del cual es parte- refrendó el clima que venía palpando: que Piñera, su candidato, está muy por encima de sus contendores. Aun así, dice que hay que tener cuidado.

-La encuesta CEP presidencial muestra que Piñera podría ganar en primera vuelta. No creo que vaya a ocurrir, pero no es imposible, y depende de lo que pase en las próximas semanas. Él también puede cometer un error y bajar. Todo es posible. Piensa que en Inglaterra Theresa May tenía una ventaja de 17 puntos y pretendió aplastar a Jeremy Corbyn y logró, en siete semanas, bajar a dos puntos, que no le dieron mayoría absoluta. Las elecciones se han vuelto impredecibles.

¿Por el voto voluntario, dice usted?
Sí, y porque la gente es más cambiante, la gente anda en una parada más volátil, más emotiva.
Piñera igual está en una posición de ganador, proyectando un gobierno a 8 años. ¿Es riesgosa esa postura?
Sería hipócrita estar en una posición de un candidato más. Obviamente tiene una ventaja enorme y es natural que lo refleje. Además, en Chile a la gente le gusta votar a ganador. Lo que tiene que evitar es el error que cometió Theresa May, de manifestar una clara intención y deseos de aplastar al adversario por ojalá los próximos 20 años.

Una actitud medio matona.
Sí, y la gente reaccionó mucho contra eso. Creo que este voto altísimo que ganó Corbyn tuvo que ver con un castigo a ella más que entusiasmo con él.

Si hoy analiza el voto de Piñera, ¿cuál es la explicación? ¿Castigo a la Nueva Mayoría?

Mi teoría es que Chile es un país donde la mayoría de la gente está en el centro y así lo refleja la última encuesta CEP. Entonces tienes un gobierno que si se sale mucho de eso y se corre mucho a uno de los puntos, como lo ha hecho la Nueva Mayoría, que se izquierdizó tanto en relación a la Concertación, deja un hueco enorme en el centro que Piñera está aprovechando. Además, creo que Piñera es una persona bastante de centro.

Muchos esperaron que después de la primaria él se volviese más al centro, pero no lo hizo. ¿Tiene el centro ganado porque Bachelet se izquierdizó? Sigue muy en la derecha.
Yo no veo que haya permanecido tanto en la derecha. Ni siquiera en la primaria lo encontré derechizado, eso es un mito urbano. Él está apelando a la unidad de los chilenos, a un país postideológico, un país de acuerdos. Es la antítesis de la retroexcavadora, y no veo que sea de derecha.

Conservador

Se ha visto más en los temas valóricos, asumiendo una posición más conservadora.
Claro, se ha puesto en una cultura más conservadora que la que uno intuye que podría tener él. Después de todo, fue él quien sacó el Acuerdo de Vida en Pareja, que después se llamó AUC, y eso fue un gran avance. Mostró un liberalismo valórico bien notable. Pero ahora se ha trancado con el tema del matrimonio igualitario y del aborto en tres causales.

En ese punto, no tenía para qué reabrir el tema que el Tribunal Constitucional ya había cerrado. No tiene mucho sentido que haya dicho que va a revisar el aborto en tres causales, si es que sale electo.

Tenía entonces una primaria, pero también tiene a José Antonio Kast como candidato testimonial de esa agenda valórica. Yo entiendo que quiera mantener ese tipo de posiciones. Además el tema valórico es un tema transversal. Por otro lado, creo que puede tener razón Pablo Ortúzar –con quien generalmente no estoy de acuerdo-, cuando dice que no es un tema tan prioritario para los chilenos. En todo caso, creo que está en otra categoría que temas como el funcionamiento de la economía, del empleo, la educación. Es una materia más de la vida privada. Por lo demás, la liberalización valórica obviamente tiene más apoyo en la Nueva Mayoría que en Chile Vamos, entonces entiendo que Piñera sea cauteloso con el tema y creo que podría perder más votos si se pronunciara a favor del aborto en tres causales o matrimonio igualitario, que los que va a perder no haciéndolo.
Ahora, es distinto cuando llegas al gobierno. Allí tienes más libertad.

Claro, pero llamó la atención que habiéndose zanjado las tres causales, él plantee que lo va a revisar. ¿Para qué revivir temas que a su sector le incomodan?
Estoy de acuerdo con la premisa de la pregunta, pero no me alarma mucho. Creo que sí fue afortunado el fallo del TC para Piñera. Yo le haría una estatua a la María Luisa Brahm. Creo que habría sido un error grande que el TC hubiera denegado las tres causales. En fin, hay partidos conservadores en el mundo que se han liberalizado fuertemente. Otros que no.

¿Entonces le parece secundaria la agenda valórica para esta elección?
En la agenda valórica yo estoy con la Nueva Mayoría, pero en este momento no votaría ni muerto por la Nueva Mayoría. Le ha hecho un daño enorme a Chile, que me ha sorprendido, me ha decepcionado. Sospecho que hay mucha gente como yo en ese sentido. No creo que mucha gente vote por un candidato por la agenda valórica.

¿Hay un castigo a la Nueva Mayoría en ese votante de Piñera?
Sí, cuando la izquierda se izquierdiza mucho y repudia a su propio pasado socialdemócrata, queda un hueco en el centro y es una gran oportunidad para la centroderecha de moverse al centro, aglutinar a esa gente huérfana y convertirse finalmente en la mayoría. Hay una oportunidad para la centroderecha de convertirse en una fuerza mayoritaria. O sea, una especie de mayoría estructural porque da la impresión de que la izquierda, el PS, PPD, el PC, para qué hablar del Frente Amplio, se va a mantener en una postura muy de izquierda. Por temas de identidad, de querer volver a sus raíces. Hay una cosa emotiva muy fuerte ahí. Pero para forjar una fuerza mayoritaria de largo plazo, un gobierno de Piñera tiene que ser muy firme en adoptar una postura de centro. También supergenerosos en cooptar fuerzas que en el fondo tienen mucha afinidad, como Ciudadanos o como la misma DC.

¿Se podría producir el esperado sueño de un pacto de Piñera con la DC?
Yo no veo por qué no. Si te fijas, un partido como el democratacristiano alemán es una tremenda coalición en que hay elementos que son un poquito más de derecha y hay otros que son básicamente socialdemócratas. Creo que hay una oportunidad histórica para que Piñera logre implementar un programa de 8 años, como él dice. Con ese tipo de coalición.

Para eso tiene que ir “criando” a alguien desde ya.

Eso es tremendamente importante, que se vaya dando espacio a sucesores.

¿Cree que Piñera tiene esa capacidad? ¿Entregar desde ya el mando de una sucesión?
Yo creo que sí, porque cuando él habla de que ha hecho un programa de 8 años, no está pensando cambiar la Constitución para reelegirse. Entonces va a tratar de que haya no necesariamente un delfín, sino dos o tres. Desde ya un Felipe Kast, que es una gran opción.

Cuando habla de que Piñera tiene que cooptar otras sensibilidades, ¿qué pasa ahí con el laguismo, que aparece bastante huérfano?
Creo que para el laguismo es muy duro juntarse con gente que percibe como de derecha; ahí hay un problema histórico de tribus, de traicionar “el dedo de Lagos”… pero Piñera es la única persona que podría lograr eso. Requiere mucha generosidad de ambas partes. Yo siempre he celebrado la frase de Lagos que dice “cuidemos Chile”, y bueno, Chile necesita un poquito de cuidado en este momento. Creo que si a Piñera realmente le nace esa generosidad, es capaz de tender puentes. Y si logra tender un puente hasta Ciudadanos, ya nos estamos acercando harto al laguismo, creo yo.

¿Ve posible para esta elección un acercamiento entre el laguismo y Piñera?
Yo creo que va a ser difícil si estamos hablando de una coalición de gobierno con ministros, pero sí ponerse de acuerdo en algunas medidas importantes. Por ejemplo, en el gobierno de Piñera probablemente era imposible hacer una verdadera modernización del Estado, pero hoy sí es posible. Y en ese sentido, puedes combinar la eficiencia que promueve Piñera con algunos de los objetivos tradicionales de la socialdemocracia. En el fondo, si tú quieres tener derechos sociales tienes que tener un Estado eficiente que sea capaz de proveerlos de forma inteligente.

¿Y a Andrés Velasco lo ve conquistable por Piñera?
Creo que para los próximos cuatro años, más realista que un gobierno de coalición con Velasco y la DC, es estar de acuerdo en ciertos temas. No puedo imaginar a Velasco oponiéndose a una modernización del Estado bien concebida, por ejemplo.

Graciosas

Piñera ha hablado bastante últimamente de la modernización del Estado. ¿Puede ir por ahí el relato esta vez?
Yo encuentro que la buena gestión ya se convirtió en un relato. En el fondo, hacer las cosas bien.
Las parkas rojas.

Sí, yo creo que las parkas rojas tenían su gracia igual. Había un relato de energía, movimiento, gestión.

¿Entonces debe quedar con ese relato para este gobierno, si sale electo?
Creo que en un país donde el mismo gobierno saliente ha sembrado mucho conflicto, mucha odiosidad, volver a la amistad cívica, al consenso que tan demonizado ha sido, eso es parte del relato. Un gobierno que busca acuerdos y ejerce un pragmatismo postideológico. Creo que el mundo va, en el fondo, a una especie de alianza entre el liberalismo y la socialdemocracia. Ya estamos hartos de la ideología que ha implantado este gobierno, que aparte de inútil, es odiosa.

Es probable que si hay una segunda vuelta va a ser un bloque de “todos contra Piñera”. ¿Cómo debiera enfrentar eso?
Con tranquilidad porque es un bloque de políticos contra él, pero no de la gente común y corriente. O sea, yo insisto que la mayoría de los chilenos hoy día es de un centro moderado, pragmático, postideológico. Entonces se pueden juntar Guillier y Beatriz Sánchez contra Piñera, pero la gente va a percibir que hay algo irracional. Supongamos que pasa a segunda vuelta Beatriz Sánchez, pero mucha gente en la Nueva Mayoría no la va a apoyar, se va a quedar en la casa. Igual, al revés, si pasa Guillier a la segunda vuelta.

Usted fue muy crítico del comité de ministros que rechazó finalmente el proyecto Dominga. Después renunció el equipo económico del gobierno.

Rodrigo Valdés tuvo un paso heroico por el gobierno, habría sido mucho peor si no hubiera estado él, si hubiera continuado Arenas.
Ahora, creo que Eyzaguirre y Rodríguez nos van a conducir por estos últimos meses en forma razonable y tienen un bienvenido vientecito de cola que les va a ayudar.

Ya están discutiendo si los resultados de la economía son producto de la gestión del gobierno o de Piñera, que dice que es por su posición en la encuestas.

Es curioso porque la economía se empezó a deteriorar un poco en los últimos seis meses de Piñera, y ahí también había una pelea sobre si era porque venía Bachelet o si había cambiado la situación internacional. En el caso actual, creo que es una combinación de las dos cosas, pero yo creo que el elemento viene Piñera es muy importante. R

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