Todo el prestigio que ganó como el piloto más exitoso en la historia de la Fórmula Uno no le ha alcanzado a Michael Schumacher para escapar de las críticas luego de su cuestionable maniobra de ayer en el GP de Hungría, donde por poco genera un accidente de consideración al encerrar a Rubens Barrichello.
"Poner en peligro la vida de otro competidor de esa forma es completamente innecesaria. No puedo entender por qué hizo algo así", aseguró en su análisis el ex piloto, ganador de tres mundiales de la F1 corriendo en Ferrari y McLaren.
Según el austriaco la maniobra puede ser catalogada como un "crimen", puesto que según explicó, "si la maniobra se estropea, sería el final de la historia para el piloto".
En tanto Sebastien Buemi (12° en Hungría), también lanzó sus dardos en contra del "Káiser", ya que según apuntó en los primeros metros de carrera sufrió con una maniobra similar a la que protagonizaría después con "Rubinho".
"Mi largada no fue nada bien. En camino para la primera curva, Michael me empujó para la izquierda y tuve que frenar para no despistarme. No encontré eso justo de parte de él. Ahí me recuperé y empecé a luchar por posiciones, logrando superar a (Jarno) Trulli fácilmente". aseguró el suizo de Toro Rosso.
De acuerdo a la versión del helvético, "después del safety-car me encontré detrás de Michael. Yo debería haberlo pasado cuando salió de boxes con los neumáticos duros, pero no fue lo suficientemente rápido y no lo superé, pasando la mayor parte de la carrera en ese puesto. Si lo hubiese pasado, el punto del décimo lugar podría haber sido mío".