Ser el deporte más popular de Estados Unidos tiene su precio y más cuando se trata del partido que definirá el título de la NFL entre los New England Patriots y los New York Giants, el domingo 5 de febrero, en Indianápolis, Indiana.
En su versión XLVI, el Super Bowl reunirá a 70 mil espectadores en el Lucas Oil Stadium, la casa de los Colts, y el precio de las entradas para el evento deportivo más importante de Estados Unidos alcanzó, hasta ayer, un valor máximo de 30 millones de pesos chilenos (un poco más de 60 mil dólares norteamericanos).
El precio desorbitado para el mercado latinoamericano -incluso europeo-, no impidió que a media jornada ya no quedaran asientos para los dispuestos a pagar tan caro. Por contraparte, el boleto más "económico" cuesta nada menos que cerca de un millón y medio de pesos (US$ 2.785). El duelo se jugará, por cierto, a estadio lleno.
El 5 de febrero el foco estará puesto en el duelo que sostendrán los "mariscales de campo" de ambas escuadras. Por los Patriots, Tom Brady quiere ganar su cuarto título en su quinta final de un Super Bowl. El líder de New England, además, quiere vengar la derrota ante los Giants en la final de 2008 y en la novena semana de esta temporada.
Pero al frente estará Eli Manning, el llamado a guiar a New York a su undécimo triunfo seguido en la temporada y el cuarto título de Super Bowl en la historia de la franquicia. El inicio de la racha imparable de los "Gigantes" se inició, precisamente, como visitantes en el Gillette Stadium, el recinto de los "Patriotas". Ahora, tienen la opción de repetir la gracia en otra final de la NFL entra ambos equipos.