Corría 1998 y el tenis chileno giraba en torno a Marcelo Ríos. El "Chino" ese año había logrado lo imposible y se había quedado con el número uno del ranking mundial, metiéndose en la historia de Chile.
Con muchísima menos atención de la prensa, un joven Fernando González comenzaba a dar de qué hablar en el circuito de Juniors, tanto así que terminaría el año como cuarto del mundo en singles y número dos en dobles.
Una temporada después, González comenzaba su camino como profesional. Con resultados dispares, González logró avanzar casi 160 puestos en la clasificación de la ATP, aunque terminaba cayendo con jugadores como Karim Alami, Galo Blanco, Marc Rosset y Kris Goosens, todos mejores que él en la época.
En ese entonces, González "podía" perder. Algunos años después, el mismo jugador era conocido como "El Bombardero de La Reina". Y ese ya no perdía.
En el año 2000, "Feña" ganó su primer torneo ATP. Y lo hizo nada menos que frente a su amigo Nicolás Massú, junto a quien años más tarde escribiría una de las páginas más gloriosas del deporte chileno.
Pero fue el 2002 cuando "Mano de Piedra" dio el salto definitivo. Luego de empezar el año como 140° del mundo, en esa temporada sumó dos títulos más -Viña del Mar y Palermo-, la final de Basilea, semifinales en Cincinnati y los cuartos de final del US Open. Su nombre ya sonaba en todos los rincones del planeta tenis.
Hasta que se ganó un lugar en la historia. Fue el 21 de agosto de 2004, en Atenas, Grecia. Extenuado, al igual que Nicolás Massú, ambos salieron a la cancha a buscar para enfrentar a la dupla alemana por la medalla de oro. González venía de ganar el bronce en singles con una lesión en el tobillo, y todo hacía pensar que los europeos se quedarían con la victoria.
Sobre todo porque, en el cuarto set, Alemania tuvo cuatro puntos de partido en el Tie Break. Pero no fue suficiente: la pareja chilena los remontó y terminó ganando en la quinta manga, consiguiendo la primera medalla dorada para el país en unos Juegos Olímpicos.
Con el "Nico", además, serían bicampeones del Mundial de Tenis por equipos.
Un año después, "Feña" confirmaría su gran nivel en el circuito ATP, ganando tres torneos, más que en cualquier otra temporada, y quedando a un paso del Top Ten, selecto grupo al que entraría sólo algunos meses después, en abril de 2006. Casi un año después, sería cinco del mundo, su mejor ranking y el segundo mejor de un tenista chileno en la era ATP.
Lo poco que le faltaba por conseguir para hacer aún más extraordinaria su carrera era un Grand Slam. Y estuvo muy cerca: en 2007, y tras hacer un torneo brillante, se metió en la final del Abierto de Australia. Pero se encontró con Roger Federer y el mejor de la historia lo dejó sin el título.
Cerca estuvo también el 2009, cuando se quedó en la semifinal de Roland Garros frente a Robin Soderling, en un partido donde pudo haber tenido mucho mejor suerte.
Un año antes, también quedó a un paso, cuando cayó ante Rafael Nadal en la final del singles de los Juegos Olímpicos de Beijing. Pero sumó su tercera medalla olímpica, más que ningún otro chileno en la historia.
Hoy, 9 de febrero de 2012, Fernando González anunció su retiro del tenis. Lo hace aquejado por las lesiones. Pero ningún presente o futuro va a opacar el recuerdo generalizado: el de los triunfos, alegrías y gloria. El que lo llevó al Olimpo.