Jorge Sampaoli. Comenzó jugando con dos delanteros nominales (Junior Fernandes y Angelo Henríquez) y en un comienzo, la "U" no pudo ejercer dominio en el campo de O'Higgins. Es más, recibió un gol al minuto por un error en la salida. Sin embargo, conforme avanzaron los minutos, la idea del rosarino se materializó en un dominio casi total del juego y, por consiguiente, el empate de Guillermo Marino.
El ingreso de Magalhaes por el sector derecho le resto profundidad en ataque, pero ganó en la contención de Boris Sagredo. Además, Gutiérrez tiene la tendencia a cargar el juego por su izquierda, por lo que el ex Colo Colo tuvo doble trabajo. La salida de Angelo Henríquez obligó a Junior Fernandes a jugar de centrodelantero y al minuto se generó una opción de gol, aunque no fue la mejor tarde del ariete.
Eduardo Berizzo. Los primeros 15 minutos, su equipo ejerció presión sobre la salida de Universidad de Chile y encontró premio con el gol de Juan Rodrigo Rojas. Después, retrocedieron ante el asedio azul, tanto por mérito del rival como por la disposición táctica propia del ex ayudante de Bielsa, y terminaron sufriendo.
Cuando O'Higgins salió a buscar, el equipo defendió con tres y no pasó mayores problemas en la segunda etapa. De hecho, tras el descanso, se notó que Berizzo mandó al equipo más arriba, aunque le costó generarse espacios y opciones de gol. Sin embargo, llegó el 2-1 y otra vez vino el repliegue ante la arremetida de la "U" por el empate.
El "Toto" sacó a Boris Sagredo por César Fuentes y el cambio tuvo efecto en la contención del ataque azul en los minutos. Prefirió resguardarse y conservar la victoria a arriesgar demasiado y eso es una característica de su filosofía.