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Al finalizar el primer tiempo ayer en el Estadio Nacional, parecía que Universidad de Chile se encaminaba a una tragedia. O'Higgins ganaba por la mínima y se plantaba de buena forma en el campo de juego, con mucha personalidad. Los azules no daban el ancho de una final, y quedaban expuestos a un bochorno.
Hasta que llegó el descanso. En ese cuarto de hora, el entrenador de los azules, Jorge Sampaoli, tomó la voz. En su estilo frontal y directo, sin mayores rodeos, se dirigió a sus jugadores.
"Les dije que teníamos que llevar al equipo adelante. Llegar por los costados y tomar los remates. Así lo hicieron", indicó Jorge Sampaoli posteriormente en la conferencia de prensa.
El entrenador de la escuadra universitaria explicó que "en el segundo tiempo nos dedicamos a buscar la victoria más que a discutir las faltas".
Pero Sampaoli no fue el único que arengó a los jugadores. También tomó la palabra el preparador físico del equipo, el argentino Jorge Desio. Las palabras fueron similares, pero hubo una parte que caló hondo. Una fracción de palabras simples pero decidoras: "Recalcamos que jugaran, porque jugando sacamos diferencias", explicaría.