La introducción de los dispositivos de detección del gol tendrá directa influencia en la futura labor arbitral. Por ello, la International Board ha definido un protocolo que los jueces deben seguir.
El más relevante de ellos es que el árbitro y sus asistentes "deben comprobar que el sistema funciona antes de usarlo, mediante una serie de pruebas específicas".
Si los resultados no satisfacen al árbitro, "puede optar por no usar el sistema", sostiene en el sitio web de la FIFA.
Si el juez decide no utilizar el dispositivo, la resolución debe ser "al menos 60 minutos antes de que arranque el partido" y "se debe informar al organizador de la competición finalizado el partido".
En líneas generales, la International Board explica que el árbitro "puede usar el sistema siempre que esté convencido de que funciona correctamente, para lo cual se llevarán a cabo diversas pruebas antes del partido. Sin embargo, el árbitro puede ignorar la información que recibe en su reloj durante el partido si está seguro de que el reloj no funciona correctamente".
Asimismo, explicó que "si el balón ha cruzado completamente la línea, el sistema de detección de goles lo notifica automáticamente a los oficiales de partido en un segundo. El mensaje aparece en el reloj del colegiado y su equipo".