Derek Fisher se convirtió en el héroe de la noche en Los Angeles al lograr en el último suspiro la canasta que dio la victoria por 87-86 a los Lakers sobre los Clippers en la NBA.
Fisher logró los dos puntos decisivos con una bandeja con la mano izquierda que entró en la canasta local cuando la bocina ya había sonado.
El base angelino recibió el balón en mitad de la cancha con tres segundos por jugar y no lo pensó. "Simplemente vio el hueco y lo aprovechó", dijo su compañero Kobe Bryant, encargado habitual de jugar ese tipo de balones.
El lanzamiento de Fisher estuvo a punto de ser taponado por DeAndre Jordan, pero el Laker dio a la pelota el arco suficiente para pasar por encima del defensor.
"La punta de mi dedo lo tocó. Pero no estaba lo suficientemente alto", confesó Jordan. "Si sus uñas hubieran estado más largas -bromeó Fisher-, probablemente habría llegado".
Bryant fue el mejor anotador de los campeones de la NBA con 26 puntos, mientras que el español Pau Gasol, el hombre que más tiempo pasó sobre la cancha, logró diez tantos y diez rebotes.
Los Lakers suman 16 victorias y seis derrotas, mientras que los Clippers apenas han ganado cinco de sus 23 partidos.