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Tensa fue la conferencia de prensa de lanzamiento del Gran Premio de Monza, que mañana parte con sus prácticas, ello debido a las constantes preguntas hacia el piloto de Ferrari, Fernando Alonso, sobre la reciente decisión de la FIA de no sancionar a la "scuderia" por la polémica maniobra en el GP de Alemania.
El asturiano ingresó a la sala de conferencias de prensa teniendo claro que la prensa lo bombardearía con preguntas sobre el adelantamiento de Felipe Massa en el circuito germano, y su estrategia no fue otra que responder con monosílabos o optar por el silencio.
"¿Si ganas el título, será un título sucio?", señaló una de las preguntas de un medio inglés que nada agradó al ex Renault, y sólo se limitó a responder con un escueto "no", seguido de una sonrisa irónica.
Por mucho que la estrategia era no mostrar molestia, Alonso no aguantó la sexta pregunta sobre el veredicto de París en el que se absolvía a Ferrari de una sanción deportiva, descartando órdenes de equipo en Alemania, y cerró el tema con autoridad: "Quédense tranquilos, y respeten a la FIA".
Mientras el de Ferrari zanjaba la polémica, a su lado Jenson Button, Rubens Barrichello, Jarno Trulli y Vitantonio Liuzzi miraban como espectadores, aunque pedían a la organización que aclare la norma sobre las polémicas órdenes de equipo.