Según el experto estadounidense, Paul Vallas - que ayudó en la reconstrucción del sistema educativo de Nueva Orleans -, dicho sistema vendría a reemplazar a las escuelas con mal rendimiento.
El Huracán Katrina devastó a la ciudad de Nueva Orleans en Estados Unidos. Casas, árboles y autos fueron arrastrados por el violento fenómeno, y con ello también se fue el sistema de educación.
Una de las personas que ayudó a levantar la enseñanza en Nueva Orleans fue el Superintendente del Distrito de Recuperación Escolar del Estado de Louisiana, Paul Vallas, quien visitó Chile gracias a la invitación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Un escenario familiar se dio en Chile cuando en la madrugada del sábado 27 de febrero la zona centro sur del país se remeció por un terremoto que alcanzó los 8.8 grados de magnitud. Con experiencia de catástrofe a cuesta, Vallas entregó algunas recomendaciones para nutrir el sistema educacional chileno.
La creación de franquicias educacionales permitiría, según Vallas, que los establecimientos de excelencia se repliquen en todo el país. “Eso fue lo que hicimos en Nueva Orleans y nos ayudó a que las escuelas con que mostraban consistentemente bajo rendimiento fueran reemplazadas por aquellas que demostraban buenos resultados”, explicó el invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Además, recomendó introducir reformas a las mallas curriculares desarrollando modelos de instrucción curricular que apoyen las prácticas pedagógicas de los docentes, y capacitar a los profesores para aumentar el rendimiento de las escuelas municipales, además de entregar un mayor apoyo monetario a las escuelas particulares subvencionadas a cambio de que bajen sus matrículas y no seleccionen a sus alumnos.
Respecto de la calidad de los profesores, propuso –al igual como se está haciendo en Louisiana- que todos los mejores estudiantes universitarios de todas las profesiones tengan la posibilidad de cursar paralelamente cursos optativos de pedagogía y egresar con doble título, el de su carrera, más una certificación en pedagogía para enseñar la disciplina de su especialización. “Esto mejoraría considerablemente la calidad de los profesores”, señaló el experto.