La reforma universitaria anunciada hace unos meses por el jefe de la División de Educación Superior, Juan José Ugarte, más el presupuesto 2011, son hechos que constatan "una amenaza para el sector". Así lo entienden los representantes del Senado Universitario.
En una declaración, el estamento señaló que las políticas en educación superior representan “una amenaza para las universidades estatales. Mediante planteamientos que sostienen que los planteles serían todos iguales, se desconoce la función que necesariamente cumplen las universidades estatales y de la cual tanto se ha beneficiado y debe seguir beneficiándose nuestra nación. Tal política debilita nuestras instituciones en su rol de servicio público que las diferencia del resto, ya que, al instalar una competencia por el financiamiento guiada por criterios de mercado, se termina por inhibir esa función que le es propia”.
Esto último hace referencia a un fondo de mejoramiento institucional anunciado por el Mineduc que pretende extender los convenios y recursos a todas las universidades acreditadas, entre ellas las privadas.
Además, el organismo dijo que con esto “se refuerza la idea de minimizar la responsabilidad del Estado mediante una privatización, en la práctica, de todo el sistema”.
“Resulta preocupante constatar que cambios fundamentales se pretendan instalar mediante instrumentos de financiamiento, sin mediar discusión alguna con los actores involucrados. Este camino condujo al desastroso estado actual de la educación básica”.
Es por esto, que los universitarios llamaron a las autoridades a que cualquier reforma o decisión a tomar en el sector “resulte de una deliberación pública”.