Se terminaron las vacaciones y comienza el segundo semestre. Para algunos la última oportunidad para subir las notas y salvar el año; para otros, el momento de comenzar a preparase intensivamente para la PSU. Aumenta el estrés y comienza la búsqueda de soluciones, por ejemplo, profesores particulares o preuniversitarios.
Muchas veces los padres no tienen claro cuál es la actitud más adecuada para ayudar a sus hijos, ya que además de lo académico hay un tema de motivación y autoestima que deben enfrentar para establecer objetivos específicos que ayuden en el cumplimiento de las metas. Para ello hay que comenzar buscando cuáles son los problemas o deficiencias que hacen que los estudiantes tengan un mal rendimiento académico: pueden ser problemas personales, dificultades en el colegio o con el profesor del ramo, falta de hábitos o déficit atencional, entre otras causas.
Pero también es necesario cambiar la perspectiva para ver el problema. Es decir, no hay que preguntarse ¿cómo hago para que mi hijo estudie? sino ¿cómo lo hago para estudiar y aprender con él?, explica Rodrigo Resines, psicólogo del Colegio Santiago Quilicura de la Red Educacional Crecemos. En la medida que los niños ven que es un tema importante para los padres, automáticamente se sienten más motivados con sus estudios, y lo ven como un compromiso de familia, agrega el profesional.
Es muy importante que los padres se comprometan y se involucren en el proceso de aprendizaje. Lamentablemente muchas veces los hijos sienten que para sus padres los estudios y las tareas son una molestia, algo que solo le atañe a ellos y la escuela, y que hay que terminar rápido. “Debemos señalar que los principales responsables del aprendizaje de los niños son los padres”, enfatiza Rasines.
Teniendo claro lo anterior, debemos considerar que existen distintas formas para estudiar: hay niños que se concentran más por estímulos visuales, en tanto, hay otros que aprenden mejor a través de la audición y les pude servir grabar las materias. Siempre hay que mantener una actitud positiva y buscar la manera más adecuada, y para esto es necesario que exista una buena comunicación entre padres e hijo, y entre padres y colegio.
Es imprescindible reforzar además los hábitos de estudio y señalar que los resultados permitirán obtener cosas positivas. Es aconsejable acostumbrar a los niños a repasar las asignaturas cada día cerca de 30 minutos, pues está comprobado que si lo aprendido se vuelve a estudiar antes de 24 horas la capacidad de retención es mayor. Y es bueno explicarles a los niños que con este método deberán estudiar menos al momento de una prueba, pues recordarán gran parte de la materia gracias al repaso diario.
Un niño tendrá buen rendimiento en la medida que se sienta motivado para estudiar. Para Rodrigo Resines los castigos como quitar la WII o algo que al niño le guste no es la solución. Hay que abordarlo desde la perspectiva contraria, es decir, a través de refuerzos positivos, por ejemplo, premiarlo una vez que el joven cumpla con sus obligaciones, ya sea con alguna cosa que a él le guste como dejarlo jugar, y compartir más tiempo en familia.
Consejos para mantener la atención de los niños:
· Crear rutinas, que los niños y jóvenes se acostumbren a estudiar en un determinado horario los prepara en su capacidad de atención.
· Tener un espacio destinado y apropiado para el estudio. En este lugar debe haber una buena luz y pocos distractores como la televisión, la radio o los celulares.
· Posterior al estudio o realización de tareas, conversar con los hijos sobre lo realizado y lo aprendido.
Es difícil predecir los errores que podemos cometer en la cama, aunque hay una serie de actitudes que a los hombres les desagradan profundamente. No arruines una noche "hot" por culpa de uno de estos deslices.