El fantasma de Bolt

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EFE

La carismática figura del Rayo no tiene reemplazo aparente, y el fututo de la disciplina depende de ello.




Al atletismo le urge un nuevo líder. Quien se encargó de revolucionarlo al ritmo de récords mundiales, bromas y caras, se retira. O al menos eso dice. Pero hay quienes lo dudan. Justin Gatlin es uno de ellos. "Es como una estrella del rock", aseguró el ahora campeón en los 100 metros. "Le encanta viajar por el mundo, asistir a fiestas y después, ponerse a entrenar en serio y competir. Yo pienso que volverá a competir. Ha anunciado su retirada, pero volverá a la carga y le veremos de nuevo en las pistas. Él es así. Pienso que es posible que se tome incluso un año sabático y después vuelva a lo más alto. Lo conozco bien: ama el atletismo y no lo va a dejar tan fácilmente", agregó.

Sin Usain Bolt, el deporte perderá mucho. Ya lo extrañan en Londres. Fue el propio Sebastian Coe, el británico presidente de la IAAF, quien aseguró que el exilio del jamaicano del alto rendimiento deja un vacío "importante" en el atletismo, tanto por sus triunfos como por su personalidad.

Un showman, un personaje totalmente consciente de que su figura fuera de la pista podía complementarse de manera perfecta para su beneficio, tanto deportivo como económico. Las cifras así lo confirman. Según la revista Forbes, el Rayo factura US$ 34 millones cada año. Y por cada competencia a la que asiste, se embolsa otros US$ 300 mil.

La evolución del atletismo, que pretende ubicarse en la misma línea de deportes como el fútbol o el básquetbol, dependió en gran parte de la actitud de los atletas, sobre todo del Rayo. Por eso es que muchos intentan encontrar un reemplazante; su futuro depende de ello. "Los atletas deben entender que estamos en el negocio del espectáculo", apunta Coe, en una entrevista que ayer brindó al periódico francés Le Equipe.

Existen nombres que se alzan como candidatos a recoger el testigo que deja el jamaicano. Wayde van Niekerk es uno de ellos. Los otros son los jóvenes Andre De Grasse y Christian Coleman, aunque aún no demuestran el desplante del Rude Boy, que se retira como el más grande de todos. El fantasma que deja Usain Bolt le pena a la IAAF.

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