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Actualizado el 10/11/2014
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Estudio muestra que niños con más actividad física tienen mejores resultados en Simce y PSU

Autor: Cristina Espinoza

El 50% de los escolares con al menos cuatro horas de ejercicio están entre los de puntaje más alto del Simce.

Estudio muestra que niños con más actividad física tienen mejores resultados en Simce y PSU

Según el Ministerio de Educación (Mineduc), desde quinto básico a cuarto medio, los colegios deben realizar dos horas pedagógicas (de 45 minutos cada una) de “Educación Física y Salud” a la semana. Noventa minutos, que en el caso de los colegios técnico-profesionales, sólo son opcionales.

No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que entre los 5 y 17 años, los niños tengan al menos una hora de actividad física al día, lo que no sólo previene la obesidad y patologías asociadas, sino que mejora el aprendizaje y la memoria.

Varios estudios ya han demostrado que el ejercicio aumenta la capacidad cognitiva y, por ello, un grupo de investigadores del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta), de la U. de Chile, decidió probar la hipótesis en estudiantes chilenos. En una muestra de 1.271 alumnos, de quinto básico a primero medio, comprobaron que los que realizan ejercicio más de cuatro horas a la semana obtienen mejores resultados en pruebas de lenguaje, matemáticas y ciencias, respecto a quienes lo hacen menos de dos horas. De acuerdo al estudio, encabezado por Raquel Burrows, el 50% de los escolares con mayor actividad física se ubicó entre los estudiantes de puntaje más alto en el Simce, mientras el 20% de los niños con menos de dos horas de ejercicio se situó en el rango más bajo.

El equipo concluyó que, independiente del colegio y el nivel socioeconómico, el ejercicio mejora la capacidad cognitiva de los alumnos en todos los niveles. Ahora realizan lo mismo con estudiantes que rindieron la PSU y los resultados preliminares muestran la misma tendencia.“No rinde igual un niño, aunque sea tan inteligente como otro, si no hace ejercicio, independiente del colegio, nivel socioeconómico, nivel de escolaridad o sexo. Siempre el que hace, al menos, cuatro horas semanales, alcanza mejor puntaje en el Simce o la PSU”, dice Burrows.

Dado que ninguno de los colegios de la muestra hacía al menos cuatro horas de actividad física obligatoria, quienes presentaron los mejores resultados fueron quienes asistían a clases extraprogramáticas en sus establecimientos o por iniciativa de los padres.

BENEFICIOS PROBADOS

Sergio Mora, jefe del laboratorio de Farmacología del Comportamiento de la U. de Chile, cuenta que es típico que los padres (y algunos alumnos) busquen medicamentos para mejorar el desempeño de sus hijos en los estudios, cuando “no existen cosas mágicas”. “La gente siempre busca eso con pastillas, pero está demostrado que la actividad física, el ejercicio o cualquier tipo de movimiento genera beneficios en el procesamiento del cerebro, la concentración, el aprendizaje y la memoria en toda etapa de la vida. Nuestro cerebro tiene capacidad infinita de aprender, pero necesita ciertos cuidados”, indica.

Mora agrega que es esencial que el ejercicio provoque placer, de otra manera, no otorga los mismos beneficios. “El ejercicio promueve la función cardiovascular, al aumentar la irrigación sanguínea entregamos oxígeno y glucosa. Si sale a trotar, libera sustancias al cerebro, se generan endorfinas, fundamentales para el proceso de la memoria y aprendizaje y la regeneración neuronal”, explica.

Todos los días se generan nuevas neuronas, que mueren si no se conectan entre sí. “El ejercicio es una de las actividades que favorecen su producción. Hace que las neuronas que nacen sobrevivan”.

FALTA TIEMPO

Alejandra Arratia, coordinadora de la Unidad de Currículum y Evaluación del Mineduc, dice que las bases curriculares de Educación Física y Salud “no sólo comprenden el movimiento como eje central, sino que también promueven otras áreas del conocimiento, como la resolución de problemas por medio de una acción motriz. Los aprendizajes que se desarrollan están asociados a las figuras geométricas, números o letras, para así incorporar otros aprendizajes, como matemáticas”, dice. Asegura que el Ministerio promueve que las clases de hagan en distintos días, que sean prácticas y de que implementen recreos activos. 

Pero en una clase típica de educación física de dos horas pedagógicas, el estudiante está sólo 20 minutos efectivamente en movimiento, dice Lissette Cerda, académica de Educación Física en la U. Andrés Bello (Unab). El resto se pierde en presentación o instrucciones. “Es bien poco el impacto que podemos tener así”, asegura.

Además del tiempo, Cerda agrega el problema de las instalaciones. “Hay colegios subvencionados que hacen clases en un pasillo, que comparten un patio de baldosa que ni siquiera es una cancha. Todos tienen implementos, pero el espacio para hacer práctica deportiva es pequeño”, indica.

Lo mismo dice Mario Contreras, vicepresidente de la Sociedad Chilena para la Educación Física (Schegres), que agrega que los colegios no incluyen la actividad física como un objetivo principal y que el bajo impacto de las clases queda patente en el Simce del área. “Llevas a los alumnos a un estrés, porque durante todo el año no tuvieron una clase efectiva. Tienen malos resultados, porque no tienen preparación y terminan destruidos”, dice.

Por eso abogan por el aumento de las horas de educación física. “En Chile se hace al revés, quieren mejorar rendimiento de los niños y suspenden las horas de educación física para hacerles más Castellano o Matemáticas. Si ellos quieren mejorar el rendimiento académico, tienen que mejorar la función cognitiva y la mejor manera es con ejercicio físico varias veces a la semana”, dice Burrows.

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