La Tercera

Famoso productor de Hollywood es acusado de acoso sexual en extenso reportaje del NY Times

Una extensa investigación realizada por The New York Times reveló acusaciones de acoso sexual contra el productor de cine estadounidense Harvey Weinstein, uno de los más famosos ejecutivos de Hollywood.

El reportaje relata varias experiencias de ex empleadas de la conocida empresa The Weinstein Company – que dirige junto a su hermano Bob -, donde el productor de 65 años usó su alto rango para acosar a varias mujeres, entregándoles dinero por mantener la situación en secreto.

Los reporteros accedieron a documentos legales y correos electrónicos, y también conversaron con algunos trabajadores de la industria cinematográfica, quienes reconocieron las conductas del productor.

La publicación da cuenta de acusaciones por acoso sexual y contacto físico no deseado, sufrido por ex asistentes, actrices y modelos que trabajaron junto a él. Una de esas denuncias proviene de la actriz Ashley Judd (Norma Jean & MarilynKiss the Girls). La artista contó que hace 20 años, fue invitada por el productor al hotel Peninsula Beverly Hills, a lo que pensó sería una reunión laboral. Pero el sujeto la esperaba con una bata: le ofreció un masaje y le pidió si podía verla ducharse.

Una decena de víctimas acusan un modo de operar similar por parte del millonario, invitándolas a lujosos hoteles en diferentes ciudades como Nueva York y Londres, con la latente promesa de un ascenso en el trabajo. Una de ellas, identificada como Lauren O’Connor, incluso denunció esta conducta en una carta entregada en 2015 a los ejecutivos de la compañía. Y aunque algunos como su propio hermano se mostraron alarmados, se decidió no investigar.

Según el artículo, docenas de empleados actuales y antiguos, desde asistentes hasta altos ejecutivos, dijeron que sabían de estas conductas inapropiadas mientras trabajaban para Weinstein, pero muy pocos lo enfrentaron. Lo que se reveló en esta misma investigación es que Weinstein impuso un “código de silencio”, donde los empleados no podían decir nada que afectara la “reputación comercial” o “la reputación personal” de los miembros de la empresa.

Muchas víctimas, que van de los 20 a los 40 años, guardaron silencio por años y llegaron a acuerdos con el millonario, recibiendo entre $ 80.000 y $ 150.000 dólares. O’Connor, por ejemplo, retiró la denuncia que hizo en 2015.

Otras entrevistadas indicaron al NY Times que prefirieron ocultar lo que ocurría porque no había testigos de estos acosos y por temor a represalias del influyente ejecutivo de Hollywood.

Como productor, Weinstein ha trabajado en numerosas cintas, entre ellas Shakespeare apasionado (1998) y Pandillas de Nueva York (2002), y se ha desempeñado como productor ejecutivo de filmes como El paciente inglés (1996), En busca del destino (1997), la trilogía de El Señor de los Anillos, además de varias producciones de Quentin Tarantino, entre ellas Pulp Fiction (1994), Bastardos sin gloria (2009) y Django sin cadenas (2012).

La respuesta

Incluso antes de que se publicara este reportaje, Weinstein ha estado acompañado de un grupo de abogados y asesores. Entre ellos está Lisa Bloom, quien dijo que su cliente “niega muchas de las acusaciones” consideradas “claramente falsas”.

Además, comentó una conversación con Weinstein, a quien dijo que como “jefe de un gran estudio como él (…) algunas de sus palabras y comportamientos pueden ser percibidos como inapropiados, incluso intimidantes“.

El propio productor difundió un curioso comunicado, donde pidió perdón si había causado dolor a algunos colegas en el pasado; contó que reclutó a un equipo de expertos para que lo ayuden en su comportamiento y que tomará una licencia laboral. “Aunque estoy tratando de hacerlo mejor, sé que tengo un largo camino por recorrer”, dijo, e incluso citó una canción del rapero Jay Z: “Yo respeto a todas las mujeres, y lamento lo que pasó. Espero que mis acciones hablen más que las palabras. (…) Jay Z escribió en 4:44 ‘No soy el hombre que pensé que era, y es mejor que sea ese hombre para mis hijos’. Lo mismo es para mí. Quiero una segunda oportunidad en la comunidad, pero sé que tengo trabajo que hacer para ganarla“.