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Actualizado el 12/02/2012
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FOTOGRAFÍA, MISTICISMO Y POLÍTICA

Autor: Ricardo Hepp

LA MUERTE trajo a la actualidad noticiosa a Sergio Larraín Echeñique, el notable artista que formó parte del equipo de Magnum Photos, la primera cooperativa fundada en 1947 por eximios fotógrafos y que ha dejado constancia gráfica de los hechos más relevantes de la historia contemporánea.

Sergio Larraín, como suele suceder, no fue conocido por el común de sus compatriotas, a pesar de que trabajos suyos forman parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Quizá el motivo de este desconocimiento se debe a que vivió la mitad de sus 81 años en Tulahuén, al interior de Ovalle, dedicado al “misticismo científico”, lo que no le impedía cerrar sus escritos con un AD, iniciales de “Adoremos a Dios”.

Para quienes deseen conocer el estilo y forma de trabajar de Sergio Larraín, se les recomienda visitar la página http://sociedaddebibliofiloschilenos.blogspot.com/2012/02/carta-de-sergio-larrain.html, donde se reproduce una carta que éste envió a su sobrino Sebastián Donoso. La carta leída por Donoso en la cátedra del profesor Juan Domingo Marinello, en la Facultad de Comunicaciones de la UC, está acompañada de imágenes de su autor. En ella, Larraín, en un estilo simple y poético, trasunta cómo laboraba, donde el juego es partir a la aventura, vagar y mirar, dejar de lado lo convencional e ir encontrando imágenes; las que deben seleccionarse y las mediocres arrojarlas al canasto, porque guardar lo mediocre estanca en la mediocridad. Observar el trabajo de otros, compararlo con el propio, buscar lo bueno y  exhibir el resultado, no por vanidad, sino porque se da algo a las personas.  

La Tercera dio cuenta del fallecimiento de Sergio Larraín, pero se entregaron datos contradictorios. En la portada se afirmó que se había retirado hace cuatro décadas “para llevar una vida alejada de la primera línea” (sería 1971). En el texto se confirma que a inicios de los años 70  se fue a vivir a una pequeña casa en Ovalle, pero un párrafo más abajo se escribe “poco después del golpe de 1973, Larraín fijó su residencia en el Norte Chico”. Para despejar toda interpretación equívoca del por qué se instaló en el valle del Limarí, el profesor universitario Neville Blanc, oriundo de Ovalle y quien lo conoció, informa que éste llegó al lugar en 1968, en búsqueda de una existencia más trascendente, y que no debe relacionarse su retiro con hechos políticos. Como la crónica aparece firmada por tres periodistas, las fechas contradictorias debieron ser corregidas por los autores o al editarse el texto, a fin de evitar interpretaciones. Pero la política se inmiscuye en todas las actividades. Por ejemplo, con motivo de la sanción aplicada a la lanzadora del martillo Odette Palma, por sus críticas a la dirigencia, se entrevistó a Alvaro González, presidente de la Federación de Atletismo, a quien se le preguntó: ¿Por qué hace tres años se dio instrucciones a los atletas que participaron en el Sudamericano de Lima para que no hicieran declaraciones? El dirigente explica que como hubo indisciplina, mucho trago, hurtos y declaraciones que ahuyentaron a los avisadores, se dieron esas instrucciones, y sentencia: “Si uno se porta mal, se castiga”. Y renglón seguido añade: “A nosotros nos tocó sobrevivir en la dictadura, con la Dina, la CNI. Eran restricciones mucho más complicadas”.

Una comparación inservible para justificar una medida disciplinaria por mal comportamiento deportivo (06/02/2012), pero la política se filtra hasta en el deporte clásico por excelencia. En relación con el golpe o intervención militar, para satisfacer a todos, se informó (10/12/2012) que vuelve al GAM (faltó precisar que se trata del Centro Gabriela Mistral) la muestra fotográfica de Koen Wessing “Imágenes indelebles”, sobre los hechos ocurridos en 1973, pero no se precisa ni el lapso ni el horario de la muestra. Un dato que debe entregarse siempre a los lectores.

El domingo pasado se hizo notar la necesidad de evitar los motes. Pues bien, Alberto Lehyt Molina de inmediato hizo notar que en la misma edición, en el artículo “Todos contra el coronel”, se encontraba lo siguiente: “Para desordenar el mapa de coaliciones, el acuerdo contempla abrir, en forma inédita, la participación a militares de RN  y la UDI, a diferencia de otras primarias  realizadas en la Concertación”. Exclama el lector: “¡He aquí otro mote que se pasó, ‘militares’ en vez de ‘militantes’!”. A partir de la calidad de coronel del alcalde de Providencia, el periodista calificó de “militares” a integrantes de RN y la UDI, invitados a votar en las primarias concertacionistas.  

Por su parte, Hugo Gómez Ruiz reclama por qué el listado de libros más vendidos, que cada sábado aparece en la sección Cultura&Entretención, no se publicó el anterior fin de semana (04/02/2012). Y comenta: “Lamentable que el diario no sea constante en la forma de entregar información tan valiosa para los amantes de la lectura”.

El subeditor justificó la omisión “por razones que obedecen meramente a una cuestión de espacio… la idea es seguir con la regularidad habitual a partir de esta semana”. Una excusa discutible, porque es necesario respetar la continuidad de las secciones permanentes y, en este caso, omitir los libros más vendidos constituye un atentado que se autoinfiere el diario, porque es de su esencia promover la lectura.

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