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Actualizado el 10/09/2017
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El gigante que curtió a Jarry

Autor: Matías Alarcón

Kevin Anderson, sorprendente finalista, realizó en 2015 su pretemporada junto al chileno. Nico recuerda esa experiencia.

El gigante que curtió a Jarry

Kevin Anderson, inesperado finalista del Abierto de Estados Unidos, y Nicolás Jarry tienen más de algo en común. La edad los separa (31 por 21), pero físicamente son similares: el sudafricano mide 2,03 metros y el chileno 1,98. Además, comparten al mismo representante (Stuart Duguid), lo que permitió que a fines de 2015 realizaran juntos la pretemporada en Miami.

“Esto con Anderson fue a fines de 2015, en período de pretemporada. Surgió porque tenemos el mismo manager. Yo estaba volviendo de la lesión y fue bastante difícil volver a encontrar el ritmo, especialmente con un jugador que le pega tan fuerte a la bola. Pero fue una experiencia increíble. Me di cuenta de lo profesional que era a la hora de entrenar. Siempre Anderson buscaba un objetivo específico y ahí uno va aprendiendo cuál es la mentalidad y lo que hacen los mejores. La verdad es que no es tan distinto a lo que uno hace. Pero lo hacen a la perfección y bien concentrados. Cada cosa que hace, lo hacía con un porqué. Es una tremenda persona, incluso me invitó a su casa a comer un asado”, relata.

En ese momento, el sudafricano se encontraba en el top 12 y algunas experiencias le transmitió a su joven sparring. “La verdad es que no me dio tantos consejos. Pero sí me dijo que tenía buenos golpes y debía mejorar la consistencia durante el juego. Claro, venía sin entrenar producto de la lesión; entonces, obviamente, estaba mucho más errático. No había jugado hacía dos meses, tenía la mano sin un músculo y era difícil ser consistente ante un jugador como Kevin. Pero esa consistencia es la que he mejorado con el tiempo y por eso estamos cada vez más cerca”, relata el número uno de Chile, que este lunes aparecerá dentro de los 120 mejores jugadores del mundo.

Haber entrenado con Anderson también le permitió entender cómo funcionaba la rutina de un jugador de primer nivel. “Yo pensaba que entrenaban mucho más tiempo. Que hacía mucho más físico. Como era pretemporada, creí que se sacaba la mugre durante todo el día. Hacía una hora de preparación física por hora y media. Después, conmigo en cancha, otra hora y media. La clave estaba en que esa hora que entrenaba conmigo era intensísima. En los cambios de lado no había celular, era de sólo un minuto y volvías a pegarle. Nada de conversar. Era cien por ciento tenis. Anderson no desperdiciaba un segundo dentro de la cancha. Después de entrenar, comía bien y había días que se daba las tardes libres. Pensaba que como era pretemporada, eso no existía”.

Jarry cree que tenísticamente el actual 32 del mundo no ha sufrido grandes modificaciones, pero sí en otros factores. “Yo siento que Anderson no ha cambiado su juego en nada. Pero sí su mentalidad. Superó varias lesiones de rodilla, codo y ahora físicamente está muy bien. Viene con confianza en su juego y eso le permite sacar lo mejor de sus golpes en los momentos de más presión y tener esa certeza de que entrarán. Ésa para mí ha sido la clave de su buen desempeño en este US Open”, sostiene.

Sobre el partido de esta tarde ante Nadal, el nieto de Jaime Fillol cree que el resultado es incierto. “Kevin no será el favorito. Rafa ya sabe lo que es estar en una final de US Open, y se lo ha ganado dos veces. Pero Kevin viene haciendo las cosas bien y debe estar con las emociones a tope por jugar su primera final de Grand Slam. Puede pasar cualquier cosa”.

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