Gran operativo de seguridad espera a Papa Francisco en Brasil a pesar de su petición de bajar blindaje

Por otra parte, a través de su cuenta de Twitter, el Pontífice escribió que "muchos de ustedes, queridos jóvenes, han llegado ya a Río y otros muchos están llegando en estas horas. Nos vemos allí dentro de tres días".




El Papa Francisco arribará el lunes a un Brasil, para participar de la Jornada Mundial de la Juventud,  y lo espera con un megaoperativo de seguridad que deberá protegerlo, entre otros riesgos, de su tendencia a relajar el "blindaje" para acercarse a los fieles, y con una ola de protestas que prometen cruzarse con la intensa agenda que cumplirá el Pontífice argentino en Sao Paulo y Río de Janeiro.

Unos 9.700 soldados y 3.500 agentes de las policías civil, federal y militarizada, apoyados con buques de la armada, aviones cazabombarderos y un sistema antiaéreo de exclusión de 24 kilómetros de radio, tendrán la misión de proteger a un pontífice que se niega a usar el tradicional "papamóvil" blindado para trasladarse por Río y que usará el mismo jeep abierto que utiliza en la Plaza San Pedro, en Roma.

"Claro que las medidas preventivas tienen que ser muy cuidadosas, detalladas, pero si él tiene ese deseo y es eso lo que está siendo planteado, entonces, ciertamente, estamos observando minuciosamente lo que se puede hacer para evitar (que no haya) ninguna situación embarazosa para el Papa", admitió el ministro de Seguridad Institucional, José Elito.

Otra preocupación es la tendencia de Francisco de acercarse y tocar a los fieles. Según el coronel Paulo Cruz, uno de los responsables del operativo, la mayor preocupación no es la posibilidad de un atentado, sino de que ocurra un incidente provocado por la conmoción de los fieles cuando tienen cerca al papa.

"El jefe de seguridad personal del papa nos dijo que él quiere mucho contacto con el pueblo, no quiere quedar aislado. Y la seguridad tiene que poner mucha atención en los momentos en que él se aproxima de las personas porque puede generar un riesgo", afirmó Cruz.

Paralelamente, el "contingente de guerra" deberá lidiar con las manifestaciones que coincidirán con la estancia del papa en Brasil, entre el 22 y el 29 de julio, y con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), a la que se espera que acudan unos dos millones de personas. Además, a pedido del propio Francisco, deberán hacerlo evitando un gran despliegue militar. Sin embargo, tanto las autoridades brasileñas como la comitiva papal aseguran estar "tranquilas" y "serenas".

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, negó incluso que haya intención de modificar el programa previsto durante la visita de Francisco a Brasil, su primer viaje internacional desde que asumió el pontificado el pasado 13 de marzo.

Lombardi consideró que las protestas no son contra el Papa ni contra su visita al país, y que el Vaticano tiene "total confianza" en el esquema de seguridad previsto por las autoridades brasileñas.

MENSAJE EN TWITTER
El papa Francisco envió hoy un nuevo mensaje a través de su cuenta "@pontifex" de la red social Twitter a los jóvenes católicos que acudirán a Río de Janeiro a la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, a los que dijo: "Nos vemos allí dentro de tres días".

"Muchos de ustedes, queridos jóvenes, han llegado ya a Río y otros muchos están llegando en estas horas. Nos vemos allí dentro de tres días", escribió el papa en su cuenta, que supera los siete millones de seguidores, de los que la mayoría, más de 2,8 millones, son de habla española.

Muchos de ustedes, queridos jóvenes, han llegado ya a Río y otros muchos están llegando en estas horas. Nos vemos allí dentro de tres días.

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