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Actualizado el 30/06/2013
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Guía para configurar control parental en celulares, tabletas y computadores

Autor: Axel Christiansen Z.

Diversos programas permiten bloquear sitios con contenidos que los padres no consideran apropiados para sus hijos.

Guía para configurar control parental en celulares, tabletas y computadores

1) Bloquear páginas web

El más básico, pero más útil de los controles parentales es poder bloquear sitios a los que no queremos que accedan.

Para bloquear páginas web en el computador, la mejor opción es OpenDNS.com.

Para acceder a sus servicios, primero hay que suscribirse a la página (es gratuito). Luego hay que configurar la conexión. Para ello debe ir al ícono Añadir una red y luego escribir la dirección IP de su computador. Esta se ubica en la esquina inferior derecha de su computador (ícono de un PC). Si no la encuentra, OpenDNS la rastreará por usted. Sólo debe esperar. Luego debe apretar Añadir y presionar la lista donde aparece el número de IP de su PC. Ahí están los filtros a las páginas.

OpenDNS separa los sitios en 56 grupos, pudiendo vetar contenidos específicos, como sitios para adultos, sitios con violencia, e incluso los que sirven para hacer trampa en el colegio.

Además, los padres pueden colocar un mensaje personalizado que aparezca en el computador del niño cada vez que trate de ingresar a un sitio no permitido. Lo mejor es que, al configurarse abarca todo el rango de Wi Fi del hogar, por lo que todos los artefactos que se conecten a la misma red -sean consolas, teléfonos, tabletas u otros computadores- caen bajo la misma protección.

2) No más pagos con tarjeta

Por comodidad y rapidez, los celulares y tabletas suelen asociar directamente una tarjeta de crédito para poder comprar contenido dentro del celular. Esto es una ventaja en el caso de que el equipo sea usado por un adulto que tenga conciencia de lo que está pagando. Pero para un niño, bajar contenido no es más que presionar un par de botones sin consecuencia. Y eso suele ocurrir en las casas, donde cada vez más niños usan los dispositivos de sus padres.

El sistema iOS, que funciona tanto para el iPhone como para el iPad, posee un servicio de protección doble. El primero aparece en el momento de crear la cuenta y asociarla con la tarjeta de crédito, donde el celular pedirá al usuario crear una contraseña para la cuenta.

Esta contraseña se pide cada vez que el usuario quiere bajar, comprar e incluso actualizar sus aplicaciones, lo que si bien toma más tiempo, es absolutamente recomendado.

Ahora si lo que se busca es un mayor nivel de protección y evitarse problemas, lo mejor es bloquear la opción de comprar en los momentos que lo estime adecuado.

En el menú de Configuración de su iPhone o iPad, debe ir a la sección General y pinchar la opción de Restricciones. En ese momento le pedirán que escriba una clave de cuatro dígitos (esta clave permite volver a activar las compras cuando quiera). Entonces puede desactivar las llamadas Compras integradas” o In-App Purchases, como se llama a la compra de artículos dentro de una aplicación.

Esta opción es la que debe tomar también si regala un iPhone o iPad a su hijo. Como el dispositivo le pedirá una cuenta, tendrá que agregar la suya, pero para que su hijo sólo acceda a aplicaciones gratis y no ocupe su tarjeta debe bloquear inmediatamente las Compras Integradas, antes de pasarle su regalo.

En Android, el sistema sólo ofrece la protección para compras en la tienda de aplicaciones mediante la contraseña, lo cual es seguro siempre y cuando no se compartan estas con el hijo. Para activarlo, primero hay que ir a la tienda de Google Play, luego presionar la tecla Menú y de allí a Configuración y luego fijarse de que la opción para pedir contraseñas esté activa.

3) Bloqueo de aplicaciones

Otro dolor de cabeza para los padres, cuyos hijos usan sus dispositivos para jugar, es que por error o curiosidad borren cosas importantes o ingresen a información privada o de trabajo.

En estos casos, para proteger las aplicaciones de su celular -en caso que su hijo lo use para juegos- el camino es ir al menú de Restricciones” que se encuentra en la configuración del iPhone. Automáticamente puede restringir el acceso a aplicaciones de Apple, como Safari (el navegador), la cámara, iTunes, Facetime y otros, así como revocar la posibilidad de instalar y eliminar aplicaciones del sistema.

También se puede impedir el acceso a la agenda y cambios dentro de los datos del equipo como el calendario o el correo, Twitter y Facebook. Fuera de eso, el niño tiene acceso a todas las aplicaciones disponibles en el equipo.

En Android no tienen controles parentales incluidos en el sistema. Por eso, hay que recurrir a aplicaciones externas que se llaman App Blockers y funcionan así: se abren, el usuario coloca una lista de las aplicaciones que quiere bloquear y cada vez que se quiera ingresar a ellas se debe colocar una contraseña. Application Protection es una de las más conocidas y es gratuita.

Una protección, que sí viene incluida en el sistema, es la posibilidad de bloquear el acceso de los usuarios a bajar contenido de la tienda catalogado para adultos. Eso se realiza en la tienda Google Play. Debe ir a Menú, Configuración y allí está la lista de contenidos.

4) Control de redes sociales

Las redes sociales son otro problema. La idea no es prohibirlas, pero sí tener alguna noción de lo que los chicos hacen en ellas. Para eso existen programas que envían informes diarios a los padres sobre la actividad real de los usuarios. Esto es, el número de mensajes enviados como los recibidos por los hijos y los contactos que se agregan.

Los programas gratuitos que existen son varios, pero el más recomendado es Socialshield.com, cuya gracia es que opera totalmente en la nube y realiza un monitoreo “silencioso” del contacto. La otra opción es Qustodio.com, el que si bien requiere descargarse, está en español y entrega soluciones mucho más completas.

5) Restringir uso del PC

La opción más sencilla, para los que usan Windows, es usar el programa Family Safety de Microsoft, que es gratuito: se descarga en el caso de Windows Vista o Windows 7 en familysafety.live.com y en Windows 8 viene por defecto. Lo que hay que hacer es crear una cuenta de usuario para niños. En la Pantalla de inicio, debe ir al Panel de Control y de allí a la sección de cuentas y usuarios. Es a esta cuenta a la que siempre debe acceder la persona a la que se quiere proteger.

Las opciones son variadas: Usando un calendario, los padres pueden determinar cuánto tiempo puede pasar conectado en el equipo al día, incluyendo flexibilidad para los fines de semana o feriados. También cuenta con bloqueos de sitios y juegos -para que no acceda a los que tienen contenido para adultos- pero lo más interesante es el sistema de Peticiones, bajo el cual si el niño quiere bajar algún programa o acceder a un sitio específico, puede pedir permiso a los padres enviándoles un correo electrónico, desde el que se puede controlar el sistema de manera remota el sistema.

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