Justo Villar: "Con Pablo Guede hablábamos en su tiempo, pero después de que me lesiono se corta toda esa relación"

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El portero paraguayo de 40 años jugó cuatro temporadas en el Cacique, donde ganó dos títulos de Primera División y una Copa Chile. Por primera vez habla en profundidad de su dolorosa salida del cuadro popular.




Justo Villar (40 años) volverá a su natal Paraguay el miércoles. El arquero, que vive sus últimos días en Chile con nostalgia, aún siente dolor por haber dejado Colo Colo de forma tan repentina y traumática, luego de cuatro años en que se transformó en ídolo. El asunto todavía le da vueltas en la cabeza y no logra atajar la razón exacta de su salida. "Hay cosas en el aire que tengo que aclarar", confiesa, en entrevista con La Tercera.

¿Le hubiese gustado retirarse en Colo Colo? ¿Lo planeó así?

Me hubiera gustado. Definitivamente. Había hecho planes con mi familia. Incluso en algún momento hablamos con Lucho (Mena) de hacer un partido de despedida juntos, cosa que todavía se puede dar en algún momento. Ojalá que no se dé cuando tengamos 70.

¿Cuándo se entera de que no va a seguir? ¿Cómo se da eso?

Estaba en medio de mis vacaciones cuando el director deportivo me comunica que quiere conversar conmigo sobre la posibilidad de la rescisión, que era una decisión del club y que no había vuelta atrás. No lo esperaba. Lo aceptaba, pero no lo entendía. Lo puedo aceptar porque es una decisión que toman, pero no entendía la manera en cómo iba a ser. Me trastocó.

¿Por qué no lo entendía?

Porque me parece que hay otras maneras de hacer las cosas. Pero no estoy en la posición de decidir eso. Tampoco puedo hacer las cosas como yo quiera y como piense que deben hacerse. Por eso te digo que lo acepto, pero no lo comparto. Así son las reglas del juego. La gente que maneja el club toma las decisiones y, acertadas o no.

Cuando Meneses le comunica esto, ¿pide explicaciones?

Quise preguntar lo que pasaba. Me decían que era una decisión adoptada por la comisión, entonces él no tenía mucho que decir. Antes de esto había hablado con Pablo Guede. Me había dicho que necesitaba reforzar el puesto, porque yo volvía casi a mitad de temporada y no sabía en qué condiciones. Paulo Garcés estaba en una situación incierta con lo que había pasado. Por ahí entendía que podía darse la posibilidad de que no me inscribieran y que en diciembre tuviera la posibilidad estar de nuevo y pelear en óptimas condiciones.

Tenía un año más de contrato…

Claro. No veía la posibilidad de una rescisión, en este caso, fue unilateral, porque la decisión fue adoptada por ellos. En su momento, hablando con el presidente, por querer estar, quedarme y recuperarme bien, les había dado la posibilidad de no inscribirme. Eso de que me había enojado por eso es falso, totalmente falso. La mejor idea habría sido recuperarme bien y si no estaba para el campeonato poder tener algunos partidos en la Copa Chile, pero en ningún momento hubo flexibilidad de parte de ellos como para quedarme. La decisión estaba tomada desde un principio. No hubo manera de quebrar eso.

¿Quién es el culpable de su salida? ¿Guede? ¿Mosa? ¿Meneses?

No busco culpables. Trato de dar vuelta la página. Me dolió mucho como jugador, como profesional. Se dijeron cosas sin sentido.

¿Cómo qué?

Como que me ofrecieron la gerencia deportiva. Lo aclaré con Aníbal cuando tuvimos que hablar. Lo aclaré con Meneses cuando tuve que hablar. Es muy fácil preguntarle a Jaime Pizarro o a Leonidas Vial si hubo algún acercamiento. Jamás. Utilizar excusas que no valen para deshacerse de uno es lo que a mí me dolió.

¿Ese rumor le complicó con la directiva y con el cuerpo técnico?

Se lo aclaré a Aníbal cuando estábamos negociando la rescisión. Quería aclararle que no hubo en ningún caso ningún acercamiento ni ofrecimiento, ni que yo me haya ofrecido. Lo que sí hubo en su momento fue que quise ponerme a estudiar, porque sabía que tenía unos cuatro o cinco meses de estar parado y comencé a buscar cursos de gestión deportiva, porque es lo que quiero hacer en el futuro, pero no inmediatamente. Y nada que ver asociado, en ese momento, a una elección. Se inventaron cosas que no tenían sentido. Quería seguir jugando. Es más, no iba a cortar mi carrera deportiva por asumir una posición que no conozco y que todavía no estoy preparado para asumir. Quiero seguir jugando y disfrutando el fútbol, por eso me voy a Nacional de Paraguay. No quiero cortar mi carrera así porque sí, y menos metiéndome en una situación política en la que no tiene sentido para mí tomar partido. Quizás otros toman partido, pero yo jamás hablé ni salí a favor de este ni del otro. Y no tengo por qué hacerlo. Las decisiones políticas del club las toman entre ellos y nosotros las aceptamos tal cual.

¿De dónde salió ese rumor?

No sé. No voy a ponerme a buscar quién fue el culpable. El que lo hizo sabrá por qué. Ya está. Sí quiero decir que me pareció que mi salida podría haber sido de mejor manera y no de la forma como fue, porque el club no pasa una buena situación en ese sentido, de que salen tanto rumores, de un lado y del otro. No es saludable para el club en el momento en que está y siendo el club que es. Gracias a Dios tengo la paz conmigo de haber actuado de la mejor manera, sin ninguna malicia.

Guede no dejó claro si lo quería en el equipo, ¿se sintió traicionado por él o por el club?

Eso lo van a ver los que en su momento tuvieron la decisión de decir sí o no. No me siento traicionado, sí me siento dolido.

¿Qué le dijo Mosa cuando usted le aclaró lo del rumor?

Me dijo que sí, que se había enterado de que no fue así. Por eso te digo que el rumor fue para utilizarlo de excusa nada más, porque si después te enteras de que fue un rumor solamente, entonces revierte la decisión que tomaste. No sé cuál fue el motivo. No fue eso, porque no tiene sentido, porque no fue. El que lo tiró tendría que haber mostrado pruebas.

¿Cambió su relación con Guede y con Mosa a raíz de esto?

Cuando sé de eso ya no hubo ningún acercamiento de ninguna parte, ni de ellos ni mía. Sólo comencé a hablar con mi asesor porque me sentí dolido, porque no me dieron una razón real. La única razón real que puedo asumir es no poder estar la mitad del campeonato y no saber las condiciones en que podía volver.

¿Se pudo hacer mejor?

Claro. La opción se la dimos nosotros, diciéndoles "no me anoten hasta diciembre, no pasa nada, pero no quiero irme así". Y es que no quería irme así. Lo que pasa es que había algo, algo tácito, por lo que ya no había vuelta atrás. Ya no me interesa. Ojalá que dentro de seis meses esto sea sólo una historia y Colo Colo vuelva a ser campeón, que esto haya sido sólo un remezón. Para mí ya es tiempo pasado. Gracias a Dios encontré un club que me acogió igual que en 2013 y donde quiero demostrar que puedo seguir jugando bien.

¿Cómo era su relación con Guede? Mark González dijo que él es rencoroso y bipolar.

Cada uno es como es. En el fútbol nos encontramos distintas maneras de ser y distintas formas de cómo dirigir un equipo o de cómo entrenar. He pasado por entrenadores que a mí me parecieron de la forma correcta como lo hacían y otros de manera incorrecta, pero eso no quita que sean buenos entrenadores. Con Pablo teníamos una relación de que hablábamos en su tiempo, pero después cuando me lesiono se corta toda esa relación, porque él se ocupa del equipo y los lesionados estamos tratando de recuperarnos. Seguramente hay diferencias en lo que pensamos con respecto a algunas cosas. Él está en una posición donde es el entrenador y sabe perfectamente en el club donde está y lo que significan las decisiones que pueda tomar. Somos jugadores de fútbol y por ahí podemos tener opiniones diferentes, pero al fin y al cabo lo que buscamos es lo mejor para el club. No sé si él pudo influir o no en la decisión. Lo que sí, él sabía que tenía que traer a alguien por lo que había pasado en el último torneo. Lo que pasa es que con esta situación a veces siento que el culpable de haber perdido el campeonato fui yo. Jugué cinco partidos, ganamos cuatro y empatamos uno. Y al final terminé pagando yo.

¿Colo Colo perdió el campeonato cuando se lesionó?

No. Ni yo iba a ganar el campeonato solo ni lo iba a perder solo. Somos un equipo y somos importantes, los más grandes principalmente.

¿Y por qué lo pierde?

No sé, no quiero opinar sobre cosas que sucedieron después. No tiene sentido para mí buscar culpables. Sí sé que mientras estuve tuvimos una racha importante que nos permitió pelear hasta el final.

¿Fue una víctima de una disputa política? ¿O tal vez era miembro de algún grupo del plantel que tenía poca afinidad con Guede?

No sé. No estoy para juzgar eso. Sí sé que tomé una decisión en mi vida hace un tiempo y la decisión de seguir a Cristo hace que hayan situaciones encontradas en muchas partes, donde no se sienten cómodos o se sienten incómodos con las cosas que uno pueda mostrar o la verdad que uno pueda decir. Y no compartirla, puede causar incomodidad. Si es por eso, doy gracias a Dios porque él me salvó. No es que me voy a sentir incómodo o avergonzado por seguir a Cristo y a partir de ahí todo haya sido para mal. Al contrario, me muestra que mi decisión de seguir la verdad y de decir la verdad muchas veces incomoda, porque el mundo está así.

¿Alguna vez le dijo una verdad incómoda a Guede?

No sé, no me acuerdo si tuvimos charlas profundas. Sí nos hablamos en algún momento, pero nunca nos cruzamos de palabras.

Guede tampoco tiene una gran relación con Barroso, entonces se puede pensar que tiene problemas con un grupo en el equipo.

Bueno, si es así, habrá que preguntárselo a él. Si las decisiones son a puerta cerrada y aún después de haber pasado todo no me entero, ni sé quién fue ni cómo fue, tampoco ya me interesa. Julio es un tipo frontal, que dice las cosas de frente. Si a alguno le molesta que digamos las cosas de frente, sin duda que se va a incomodar. No le quiero dar más vueltas a la situación, no tiene sentido.

¿Guede tiene buen manejo de grupo?

Me ha tocado infinidad de entrenadores que manejan bien, regular o no de la mejor forma el grupo. Si los resultados son positivos todo pasa a segundo plano. No voy a poner en una tabla cuál es el punto donde Pablo maneja el grupo. Es un entrenador que trata de influir en el grupo positivamente de alguna manera, con decisiones a veces quizás acertadas y otras veces no, pero de ahí a ponerle un puntaje no lo voy a hacer.

¿Alguna vez vio a Guede ser maleducado o irrespetuoso con algún compañero suyo, tal como dijo Mark González?

Alguno se sintió tocado. Somos treinta tipos allá adentro. Uno puede juzgar por uno mismo, pero no por lo que pasa con los demás. La experiencia le da a uno la sabiduría de entender las situaciones que pasan en el campo, en los entrenamientos, en los partidos. Si alguien se sintió menoscabado, es de cada uno. Cuando pasan esas cosas trato de hablarlo, de solucionarlo, soy un hombre grande. No quiero que se me falte el respeto porque trato de no faltarle el respeto a nadie. Lo de Mark con Pablo fue una cuestión totalmente distinta. Ellos tuvieron una conversación antes de que él llegara, pero no sé cómo fue desarrollándose esa situación. Si hubiera estado bien en su momento habría sido importante por su calidad como jugador.

Mosa dijo que se va con todo pagado, incluida su recuperación...

Es que esa es una obligación del club. No es un regalo. Es una obligación, porque estoy lesionado y no me pueden dejar tirado en la calle. Sí después tuvimos que hablar de lo que me quedaba de contrato, porque cuando te echan del trabajo qué haces: tratas de buscar lo tuyo, de resguardar lo tuyo por sobre el cariño y el amor que puedas tener por el club.

¿Guede manda más que Mosa?

No creo. Si es así yo creo que estamos equivocados, pero no creo que sea tanto así. Si es una persona importante en el club, hoy en día que quizás tenga injerencia en decisiones no creo que el más importante. El más importante en el club siempre va a ser la gente. La gente es la que te pone o la que te quita lugar. Por sobre los resultados muchas veces, incluso sacando buenos resultados la gente igualmente te va a juzgar, entonces el que manda más en el club siempre va a ser la gente. A pesar de que haya gente que esté dirigiendo, en este caso no es el voto popular pero sí es la pasión popular la que va a definir siempre. Si puede hacerse sentir con su voz, con su fuerza, sin duda que van a ser lo que tendrán mayor fuerza en el club.

¿Mosa pudo haber hecho algo más para retenerlo?

Te digo que hoy ya no me interesa lo que podría haber hecho o no haber hecho. Ya la decisión fue esa y en algún momento seguramente volveré a ver un partido al menos en el club o lo que Dios quiera en su momento, y el cariño con la gente lo quiero mantener y recordar como fueron estos cuatro años que estuve acá.

¿Se siente un ídolo del club?

No me siento ídolo, ni más ni menos que otros, pero sí sé que la gente me hace sentir que fui importante en algún minuto, y con eso me voy, no necesito sentirme ídolo de la gente para decir "esto fui y estoy no soy". Y lo noto en la calle, lo noto en la gente. Entonces con eso me voy tranquilo.

¿Qué opina de Agustín Orión?

Lo conozco de cruzarnos en clubes jugando en Argentina. Yo jugando en Newell's y él en Estudiantes. Es un arquero de club grande. Los arcos de los clubes grandes no son fáciles. Quizás no haya arrancado de la mejor manera, pero tarde o temprano se va a asentar. Que él haya venido a ocupar el arco de Colo Colo le da cierto prestigio nuevamente al arco. No porque el arco haya perdido prestigio conmigo y con Paulo, todo lo contrario, se lo dejamos bien alto, se lo complicamos un poco.

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