La Tercera

La franja alternativa

El viernes 25 de octubre, en Tele13 Radio, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, comentaba las quejas de Carolina Goic y Alejandro Guillier de que la banca privada les había negado préstamos para financiar sus gastos electorales. En esa ocasión, Aleuy explicó que no hay opción de cambiar la Constitución en este tema e hizo un llamado a los candidatos y campañas: “Hay que ser creativos, como se ha sido en muchas otras elecciones”.

Las votaciones del próximo domingo 19 de diciembre no van a estar fáciles ni para candidatos ni para los votantes. En un contexto en que ir a marcar la papeleta es un acto voluntario, por primera vez se incluirá en esta elección la posibilidad de escoger a los Consejeros Regionales (Cores), dejando un total a 464 candidatos: ocho presidenciales, 23 para senadores, 155 para diputados y 278 a Cores. Muchas caras y opciones para los electores.

Además, la nueva ley de financiamiento de campañas es mucho más estricta, introduce un nuevo sistema de recepción de aportes y los escándalos asociados a las platas políticas tiene a los potenciales donantes bastante más reticentes a involucrarse con las candidaturas. En resumen, hay más competencia y más dificultad para conseguir recursos lo que se hace evidente en las calles que comparadas con elecciones de la década pasada se ven muy limpias y vacías de propaganda.

Ante eso, los candidatos buscan formas para llamar la atención y para eso no han encontrado un mecanismo más barato y accesible que las redes sociales, donde tal como sugirió el subsecretario Aleuy, se han puesto creativos y están usando como nunca antes los códigos que predominan en ese espacio para hacerse notar. “Si la franja en televisión obliga a un candidato a convertirse en un especie de souvernir del electorado, en plataformas como Facebook, Twitter, Instagram y YouTube es peor aún”, comenta Arturo Arriagada, doctor en sociología y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, y agrega que si bien la comunicación digital puede ser efectiva con ciertos grupos de edad (los más jóvenes y los que no votan que son los que pasan más tiempo en Facebook), para que realmente lo sea hay que manejar la cultura del meme, los códigos que usan para entretenerse y el formato: poco texto, mucha imagen.

Hazte notar
“El patrón del bien hace bien”. Ese es uno de los lemas con el que Cristóbal Acevedo (DC), candidato a diputado por las comunas de Las Condes, Peñalolén, La Reina, Vitacura y Lo Barnechea, ha irrumpido en Facebook y Twitter.

Con su rostro en un fondo negro con tipografía similar a los afiches de Narcos, serie original de Netflix, promueve eliminar el narcotráfico en las comunas de su distrito. “El tema parece lejano en el sector oriente, pero es una realidad latente (…), el narcotráfico se está tomando nuestros barrios y si no nos hacemos cargo, vamos a sufrir las consecuencias como Colombia o México, donde la política ya fue capturada por las drogas”, asegura Acevedo.

Algunos ejemplos de candidatos en redes sociales.

El equipo comunicacional del candidato, junto a la agencia de comunicaciones Ideotopia, pensaron en llegar a los votantes a través del programa que recrea el cartel de Pablo Escobar. “Netflix es una plataforma arraigada en el sector oriente, por lo que de alguna manera la serie es muy familiar para todos”, agrega Acevedo, quien explica que esto lo ha ayudado a darse a conocer entre la gente. “Cuando uno tiene una trayectoria de haber hecho cosas con experiencia y calidad, de forma seria, cambiar los formatos no afecta el fondo. Yo creo que nadie duda de la seriedad de nuestras propuestas”, dice.

Según Cristián Leporati, director de la escuela Publicidad de la Universidad Diego Portales, en las elecciones se están enfrentando dos tipos de candidatos, el que ya tiene trayectoria, reconocimiento y ha tenido o tienen un cargo, que por lo tanto se cuida más. Y los otros, que tienen que desafiar a los instalados y usar herramientas creativas con más impacto, tal como ocurre en la publicidad cuando una marca desconocida quiere entrar.

El doctor en comunicaciones y académico de la Universidad Católica Sebastián Valenzuela explica que esta campaña es compleja para el votante promedio porque existen muchas opciones y poca información. “Las RRSS están llenas de gente, pero muy pocas están realmente interesadas. Aun así, es el único canal donde pueden hacer cosas gratis, entonces las pocas lucas que tienen las apuestan en eso”, dice y agrega que tampoco hay que sorprenderse: “Estas campañas freak son como un viejo vino envuelto en una botella nueva, porque esto se daba en otros medios pero a escala distinta”.

Los likes no son votos
Carola Solís es veterinaria y candidata a diputada por el distrito 10. Ella trabajó en la esterilización masiva para el control de animales y en la gestión de la Ley Cholito. Es por esto que le ofrecieron participar en las elecciones por el Partido Radical. En los últimos días ha logrado llamar la atención usando a Bruno y Jacinta, su perro y su gata, en videos en las que ellos explican sus propuestas con voces humanas. “Como soy desconocida, mi estrategia es mostrar mi currículum, especialmente con los derechos de los animales”, dice.

Carolina Solís.

Solís reconoce que un día, mientras grababa su campaña, su perro se metía en los videos, entonces pensó que él debía presentarla, ya que los candidatos siempre usan a sus familias y para ella, Bruno y Jacinta son la suya. De paso ha tenido que enfrentar a sus primeros haters. “Tuvimos uno muy enojado porque él se llama Bruno, igual que mi perro, y le pareció ofensivo. También hay gente que me dice que me ponga seria. Hay algunos (comentarios) muy agresivos”, cuenta.

Pero llamar la atención o destacar dentro de los medios de comunicación con campañas divertidas, novedosas o incluso polémicas no asegura un triunfo en las elecciones. Bien lo sabe Sergio Velasco, quien en 2005 se presentó como independiente a diputado por San Antonio y gritó “¡Trabajo, trabajo, trabajo” en los 1,3 segundos que le habían sido asignados en la franja televisiva. Con eso logró destacarse entre sus competidores y hasta hoy es recordado, pero no salió electo.

Las redes sociales, más fragmentadas, pueden ser todavía menos relevantes y difícilmente bastan para conseguir el objetivo de hacerse conocido entre la población. “Quien haga campaña en un solo escenario político, no gana. La campaña la ganas si combinas escenarios. Un candidato que va solo a la feria tampoco va a ser elegido. Las redes sociales son una nueva extensión del territorio político, lo que nosotros llamamos territorio político digital, que sin duda hoy no es lo más importante”, dice Nicolás Freire, director ejecutivo del Observatorio de Política y Redes Sociales de la Universidad Central.

¿Qué es lo más importante? “La política tradicional a pesar de que ha perdido terreno. Quizás, en un futuro, el espacio digital termine siendo uno de los territorios claves para el despliegue de candidaturas, pero no creo que llegue a ser un canal exclusivo”, dice él.

En general los candidatos lo entienden así y van complementando o incluso diversificando una misma idea a través de distintas plataformas y espacios. Por ejemplo, Acevedo, “El patrón del bien”, la semana pasada colgó zapatillas cerca de las casas de la Presidenta Michelle Bachelet, el alcalde de Las Condes Joaquín Lavín y los candidatos Sebastián Piñera y Alejandro Guillier, todas ubicadas en el distrito 11, tal como se hace para marcar y delimitar el territorio de una pandilla o mostrar que en el sector hay droga disponible, para así llamar la atención de que el narcotráfico también está en la zona por la que el compite y logró tener cierta repercusión en los medios tradicionales.

Otro ejemplo es el de Alberto Pizarro (PPD), candidato a senador por La Araucanía. Él y su equipo que lo acompaña en sus recorridos puerta a puerta por distintos sectores fueron apodados los “caminantes blancos” tal como los zombies de Game of Thrones. A raíz de eso Pizarro comenzó a usar memes de esa famosa serie para promoverse en las redes. “Pensamos en llamar la atención de los más jóvenes, incentivarlos que vayan a votar. Queremos sintonizar con otro tipo de electorado. A la política le falta tener más sentido del humor, ser más cercana y amigable”, dice.

Pero si un candidato no es capaz de llegar a la prensa, radio o televisión, explica Leporati, no tiene mucho futuro por el perfil de los usuarios en el país. “El que no vota es el millennials, por lo tanto, el candidato que habla en RRSS es a un público joven. Según la última encuesta CEP, Piñera ha entrado muy fuerte en los grupos menores de 40 años, ya que ha desarrollado una estrategia interesante en internet, a diferencia de Guillier que es mucho más potente y fuerte en los segmentos etarios superiores. Eso te puede evidenciar un mal manejo en redes sociales”, dice.

El límite
Tres mujeres bailan de forma erótica en una escena con materiales de construcción mientras de fondo suena la canción “Satisfaction” de Benny Benassi, pero esta vez con una letra que llama a votar por Andrés Peralta (UDI), candidato a Core por Arica y Parinacota. Así fue como el candidato decidió promocionarse a través de Facebook.

Rápidamente el video fue calificado como misógino y machista por muchos usuarios de internet. Lo mismo consideró Jaqueline Castillo, directora del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género en Arica y Parinacota, quien aseguró que “esta clase de imágenes reproducen estereotipos machistas, cosifican a las mujeres y constituyen violencia simbólica hacia ellas”. El video generó un debate en torno al límite en las campañas.

Para Leporati, está dado por la ética y cultura de las personas que navegan por el mundo de las redes sociales, los que tienen que ser capaces de segmentar, separar lo real de lo falso y lo aceptable con lo que no lo es. “En el caso de ‘Satisfaction’ no creo que la polémica que se generó signifique que necesariamente ese candidato perdió algo, ya que la zona donde postula es profundamente machista y claramente puede ser un candidato muy eficaz en su distrito”, explica.

Pero tras la controversia, Peralta puso un video en Facebook disculpándose. “Todo esto nace de los chicos, de los más jóvenes… tú sabes que en estas campañas no hay asesores, no hay maquinaria, simplemente un grupo de amigos, niños y jóvenes, que quieren apoyar y entregar ideas (…)”, dice ahí y agrega “esto es campaña, esto es política, aparecen mil ideas por segundo, todos te tratan de entregar alguna en buena onda, en mala onda y ésta no resultó como los chicos querían y nada, para los que se vieron mal interpretados, disculpen”.