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Actualizado el 14/05/2017
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La indispensable transparencia

Autor: Ricardo Hepp

ES IMPERIOSO que los periodistas identifiquen en forma fiel y completa el origen de los textos o fotos que utilicen en una información. Esta transparencia es esencial para alejar toda sospecha sobre credibilidad, tanto del periodista que escribe como del medio que publica.

El lector Gustavo Durán Sanhueza señala que “la autoría del artículo ‘Expertos logran la primera imagen de la materia oscura conectando galaxias’, publicado en Tendencias del 17 de abril, no es la que corresponde. Para obtener más información fui a la fuente original en internet y encontré la siguiente nota: ‘Waterloo researchers capture first ‘image’ of a dark matter web that connects galaxies’ (en el sitio ‘http://www.ras.org.uk/news-and-press/2975-waterloo-researchers-capture-first-image-of-a-dark-matter-web-that-connects-galaxies’). Como usted puede ver, la nota original y la publicada por La Tercera son iguales. Se trata -ni más ni menos- de una traducción”.

Cierto. El procedimiento no se ajusta a los estándares editoriales del diario, sobre veracidad de la información. El punto no se resuelve con publicar el crédito de la foto, que dice “S. Epps & M. Hudson / University of WaterlooClose”, ni con la mención que se hace en el texto de que la investigación se publicó en la revista “Monthly Notices of the Royal Astronomic Society”. Faltó decir, y claramente, que se trata de la traducción de un artículo. Éste puede llevar o no el nombre del traductor, pero jamás atribuirse la autoría.

Va a colapsar

La lectora Nedda Ferreti comenta que, a su juicio, “se abusa con el empleo del verbo colapsar, y muchas veces en un contexto equivocado”. Indica que en el artículo “Preocupación y dudas en la industria por la nueva ley de reciclaje”, publicado en el diario, el gerente general de la Cámara Nacional del Neumático dice: “si la meta es demasiado alta, nadie la podrá cumplir y, como no existe la tecnología necesaria para cumplirla, la meta va a colapsar”. Y, pregunta: “¿Puede colapsar la meta?”.

El diccionario académico acogió inicialmente el término “colapso”, pero con significado médico. En una edición más reciente agregó la acepción figurada “paralización transitoria de los negocios”. Y, luego, en 1984, incorporó el verbo “colapsar”, con cinco acepciones, aunque ninguna de ellas muy aplicable a una meta.

Habría bastado decir que la meta no se podría cumplir.

¿Para entender?

En el artículo “Incentivo a mujeres para postergar la jubilación eleva sus pensiones en hasta 14%”, publicado el 30 de abril en Negocios de La Tercera, “se incurre en un error, que confunde”. El lector Samuel Barros indica que “en el texto se dice que el proyecto ‘se sustenta en un aumento de la tasa de cotización obligatoria desde el actual 10% a un nivel de 15%’. Pero, en la columna ‘para entender’ se señala que ‘la reforma previsional tiene como eje el aumento de 5% en la tasa actual de 10% de cotización individual obligatoria’”. El lector comenta: “en una prueba de la PSU correspondería contestar que el valor final sería, entonces, de 10,5%”.

Claro, la columna entender… impide entender: 5% sobre la tasa de 10% es 0.5% que, sumado a 10% da 10.5%. Una segunda mirada es indispensable en cualquier página del diario.

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