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Actualizado el 16/09/2017
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Las horas clave del general Villalobos

Autor: L. Ayala, F. Artaza y A. Muñoz

La crisis en Carabineros ha terminado por desgastar a su general director y amenaza con desestabilizarlo en el breve plazo, ante su inminente citación a declarar -como imputado- en la causa del fiscal Eugenio Campos. Ya se habla de una renuncia anticipada de quien por estos días alista el nuevo Alto Mando.

Las horas clave del general Villalobos

Hace tres meses, el general director de Carabineros, Bruno Villalobos Krumm, grabó el último video vía YouTube que fue difundido por las redes sociales a sus subalternos.

Desde que en marzo el caso conocido como “fraude en Carabineros” golpeó con fuerza a la institución, el alto oficial había optado por ocupar ese canal para comunicarse: mirando a la cámara y con un símbolo patrio detrás suyo, Villalobos calificó de “grupo de traidores” a los responsables de la mayor malversación de la historia y, con voz firme, alentó a su personal a seguir adelante para recuperar la confianza ciudadana que -según la encuesta CEP de mayo- cayó estrepitosamente en 17 puntos, de 54% a 37%, lo que llevó a la institución que encabeza -desde el 8 de septiembre de 2015- a dejar el lugar que por años tuvo como la mejor evaluada por los chilenos.

De esa voz fuerte poco queda. Cercanos al general director de Carabineros aseguran que la crisis que se ha acrecentado en los últimos meses lo ha desgastado y -peor aún- amenaza con desestabilizarlo en breve plazo por una nueva e inminente citación a declarar, esta vez como imputado en una de las aristas que tramita el Ministerio Público y de la cual ya se habría enterado el gobierno por el propio alto oficial -aseguraron a Reportajes fuentes de Palacio- y que se concretaría en las próximas semanas o a inicios de octubre.

Los últimos días han sido intensos en Zenteno 1196, recinto del centro de Santiago que alberga la oficina del general Villalobos. En paralelo a la conformación del Alto Mando 2018 -que debe entregar los primeros días de octubre a la Presidenta Michelle Bachelet a través del Ministerio del Interior-, el general director estaría diseñando también su salida anticipada de la institución, la que se podría concretar antes de que asuma el nuevo gobierno, en marzo próximo.

Desde el Ejecutivo niegan que él haya explicitado esta intención a La Moneda. De hecho, esas mismas fuentes siguen sosteniendo que el ex jefe de Inteligencia cuenta con el respaldo de la Mandataria y que desde el Ministerio del Interior se evalúa de forma positiva la manera en que ha logrado afrontar la mayor crisis de Carabineros de la última década, desatada por la más grande malversación de caudales públicos, que ya va en $ 25.772 millones.

Se espera que la propuesta de Villalobos a La Moneda implique el llamado a retiro de entre 15 y 20 integrantes del Alto Mando, integrado por 41 generales, desde donde podría salir también su sucesor.

Pese a todo, es comentario obligado, en diversas instituciones ligadas a las policías, el que Villalobos podría dejar su cargo antes de los cuatro años que dura su designación, el que expira en septiembre de 2019. Así lo aseguraban hace algunas semanas generales de su confianza, con un pesimismo que, sin embargo, se ha ido diluyendo y que ha sido reemplazado por la esperanza de que Villalobos complete su período y logre terminar el plan de modernización que quedó trunco con el estallido del caso.

Ante una salida anticipada de Villalobos, en el Alto Mando algunos ya aventuran quiénes aparecen como eventuales sucesores en Carabineros. Sea quien sea, dicen sus pares, deberá contar con la venia de la próxima administración.

El mayor recambio

La última vez que hubo un cambio sustantivo de generación en las altas esferas de la institución uniformada fue en 2011. Esa vez, tras un reportaje de Ciper que denunció la adulteración de un parte policial de un accidente en que se vio involucrado el hijo mayor del general director de ese entonces, Eduardo Gordon, este último dimitió y su sucesor, Gustavo González Jure, propuso para el Alto Mando 2012 la salida de 13 generales.
Se espera que este año Villalobos materialice un retiro masivo que podría involucrar a entre 15 y 20 de los 41 generales que integran el Alto Mando (38 de ellos constituyen el Escalafón de Orden y Seguridad). De allí saldrá su sucesor si se concreta su salida.

Quienes apuestan por la renuncia anticipada de Villalobos sostienen que el general director se ha preocupado de que el Alto Mando 2018 sea “a prueba de balas”. Es decir, debe lograr que ningún alto oficial que tenga algún vínculo con las dos causas que involucran a Carabineros -la millonaria malversación y el supuesto mal uso de gastos reservados- quede en la nueva conformación para alejar a los mandos de los cuestionamientos, interrogatorios y eventuales -incluso- formalizaciones y condenas ante tribunales. En esa línea, Villalobos ya comprometió al ministro del Interior, Mario Fernández, que realizaría un estudio exhaustivo de las hojas de vida de los próximos ascensos, consciente de que no puede equivocarse ni generar un nuevo contratiempo al gobierno.

Por eso es que es casi un hecho la salida del general Jorge Serrano, actual jefe de la Dirección de Gestión de Personas. El oficial fue el primer general activo citado a declarar en calidad de imputado en el caso. Poco antes de ser citado a declarar por el fiscal Eugenio Campos, fue removido en la reestructuración que se hizo en junio de 2017 “posfraude en Carabineros”. Serrano ocupaba un cargo de enlace entre Villalobos y el subdirector de Carabineros, Marcos Tello, en la secretaría general y después fue enviado para hacerse cargo de la unidad de Personal.

Serrano es investigado, al igual que el general director (R) Eduardo Gordon, por una extraña restitución de $ 21 millones que hizo -desde su bolsillo, pidiendo un crédito particular- a fondos de “gastos de representación” que fueron cuestionados por la Contraloría en 2011 y que sólo se destapó a propósito de diligencias de la “causa madre” denominada “fraude en Carabineros”.

En el nuevo diseño de Alto Mando Serrano no tendría cabida. Tampoco permanecería la antigüedad 23 del escalafón, el general Manuel Letelier, contra quien la Unidad de Análisis Financiero del Ministerio de Hacienda reportó ingresos por más de $ 500 millones que no tienen justificación.

Al interior del Ministerio Público se observa con atención cuáles serán los cambios que propondrá el número uno de Carabineros y si se tomarán en cuenta las indagatorias abiertas contra la institución.
Hay otros miembros del escalafón de Orden y Seguridad que han declarado, de forma reservada, en la misma calidad: exhortados a decir la verdad o con el derecho a guardar silencio.

Director General de Carabineros llega a La Moneda para reunirse con el ministro del Interior.

Uno de ellos fue el general inspector Gonzalo Blu Rodríguez, jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal. Reconocido como uno de los hombres del círculo de hierro de Villalobos, el alto oficial también podría dejar el Alto Mando, pese a que antes de que estallara el caso del fraude se perfilaba como uno de los hombres fuertes de la institución. Además, sostienen fuentes policiales, habría estado aquejado en los últimos meses por problemas de salud, lo que reforzaría su inminente salida.

La fiscal de Alta Complejidad Centro Norte, Macarena Cañas, ha realizado varias pesquisas en la arista en que se indagan eventuales delitos por el mal uso de gastos reservados que denunció el supuesto líder de la “mafia de la Intendencia de Carabineros”, general (R) Flavio Echeverría.

En esta causa se busca esclarecer la veracidad de lo denunciado por los principales formalizados del caso “fraude” respecto de que en el ítem gastos reservados se repartían “sobresueldos” entre oficiales, en los que aparecen mencionados Villalobos y también civiles, como la ex subsecretaria de Carabineros Javiera Blanco.
En esta investigación ha declarado también como imputado el general Fernando Riveros, director nacional de Apoyo a las Operaciones Policiales, quien -antes de la reestructuración de junio- era el director nacional de Logística. Otro miembro del escalafón de Orden y Seguridad 2017 que renunció en enero de este año, “por una situación familiar”, y que ha debido ir a la Fiscalía Centro Norte, aunque lo hizo en calidad de testigo, fue el general (R) Rodney Weber, jefe de la Zona Santiago Oeste.

A esta causa se anexó hace pocas semanas un informe en derecho realizado por el ex presidente del Consejo de Defensa del Estado (CDE) Juan Ignacio Piña, en el que se señala que existiría malversación de caudales públicos en la medida en que la fiscalía acredite que los funcionarios de Carabineros -o civiles- recibieron dineros del ítem “gastos reservados” y los usaron para fines personales. El documento sería negativo para la institución, pues descartaría lo que en derecho se denomina “error de prohibición”, que se configura cuando una persona desconoce la ilegalidad de su conducta, lo que en el caso de los funcionarios públicos como carabineros -según ese informe-, estaría descartado.

En los movimientos que realice Villalobos será clave a quiénes designe como las cinco primeras antigüedades. De esos generales inspectores -que visten uniforme verde olivo con tres estrellas doradas en su hombro- saldrá el nuevo general director en el caso de que Villalobos renuncie anticipadamente.

Como hasta el momento los sondeos dan por vencedor de la próxima elección presidencial a Sebastián Piñera, desde su comando observan atentos las piezas que se están moviendo en Carabineros, en especial las últimas señales que ha dado el director general.

En el comando del ex presidente también tomaron nota de la audiencia que el pasado jueves 7 Villalobos concedió al candidato presidencial del oficialismo, Alejandro Guillier, en medio de las acusaciones por copy paste en sus asesorías parlamentarias.

Guillier -quien fue a presentar su propuesta de seguridad- enfrentó las acusaciones en una puesta en escena en que a sus espaldas estaba el logo de Carabineros.

Para el entorno del ex mandatario, el general director -a quien además consideran cercano a Bachelet- habría traspasado límites básicos de prudencia al inmiscuirse en la carrera a La Moneda.

El dolor de cabeza “del uno”
Dejar ordenado el panorama interno de la institución y una sólida defensa de su nombre. Eso es lo que Villalobos prometió en una de las reuniones que ha sostenido con autoridades de La Moneda. Pese a que aún formalmente no se ha cursado la citación para ser interrogado en la denominada arista “obstrucción a la investigación”, el alto oficial ya ha conversado con personeros de Interior de este inminente interrogatorio que -dijo- se concretaría a fines de septiembre.

En ese sentido, dicen fuentes de gobierno, el general director aseguró que ha preparado una sólida defensa de los actos que desarrolló cuando fue jefe de Inteligencia, hasta 2011. Por esa época, un informe de la UAF reportó a la Fiscalía Centro Norte irregularidades en las cuentas de uno de los miembros de la institución, sin embargo, un contrainforme realizado por Flavio Echeverría -y visado por un oficial de Dipolcar- descartó anomalías y sirvió para que el fiscal José Morales archivara el caso, bloqueando en esa época el descubrimiento del megafraude. Esta indagatoria, que también está a cargo del fiscal Campos y su equipo, es denominada “obstrucción a la investigación”.

Desde el Ejecutivo dicen que la citación a declarar de Villalobos como imputado es “una situación incómoda” y “compleja”, pero en ningún caso decidora para -por ejemplo- pedirle que dé un paso al costado. En La Moneda aseguran que un acto como ese constituye sólo una diligencia, por lo que ese tipo de interrogatorios no es “estándar” para una pérdida de confianza en su mando. Otras fuentes de Carabineros consideran improbable que Villalobos declare como imputado.

La decisión de que Villalobos sea interrogado en esa arista se tomó luego de que uno de los investigados de la mafia del escalafón de Intendencia, Diego Valdés, prestara testimonio judicial anticipado. En esa instancia, Valdés sostuvo que Villalobos, como director de la Dipolcar en esos años, tuvo “pleno conocimiento” de lo que estaba pasando tanto en Finanzas como el visto bueno que se le dio al informe que confeccionó Flavio Echeverría, en que descartó irregularidades en las cuentas bancarias de Carabineros y determinó el archivo de una causa que investigó la Fiscalía Centro Norte.

Uno de los favoritos para asumir la Dirección General de Carabineros es Víctor Herrera Pintor, quinta antigüedad y director nacional de Orden y Seguridad, uno de los cargos operativos más relevantes de la institución.

Pese a que el testimonio de Valdés tiene varias inconsistencias comprobables -por ejemplo, equivoca fechas-, ese oficial fue también uno de los primeros en mencionar a la ex oficial subalterna de Dipolcar Silvia Marisio, quien fue dada de baja a mediados de agosto y será formalizada el 16 de octubre por haber recibido en su cuenta $ 80 millones de su ex pareja y padre de uno de sus hijos, el integrante de la cúpula de “la mafia” Nelson Valenzuela.

La comandante Silvia Marisio fue hasta el 24 de agosto la segunda jefa de la Central de Comunicaciones de Carabineros.

Todos los nombres del general
Al interior de Carabineros, en las unidades operativas que trabajan en la causa del “fraude”, se sostiene que, en caso de que Villalobos decida no seguir, sería una buena señal nombrar como general director a Álvaro Altamirano, de la Dirección de Control de Drogas, número 15 en el escalafón. El rol que ha jugado el OS-7 de Carabineros en la investigación del fraude ha dado notoriedad a este oficial, aunque algunos sostienen que es muy joven para liderar la institución.

Otro de los nombres que se mencionan para suceder a Villalobos es el de Víctor Herrera Pintor. Hoy es la quinta antigüedad y es director nacional de Orden y Seguridad, uno de los cargos operativos más relevantes, ya que es el responsable de los carabineros que andan en la calle.

Sin embargo, Herrera Pintor cuenta con un hecho que podría traerle problemas y que se produjo hace sólo un mes. El 1 de agosto, el diputado PC Hugo Gutiérrez se querelló en su contra -y del retirado general director Eduardo Gordon- por su responsabilidad en el supuesto homicidio por omisión de dos aspirantes de Carabineros ocurrido hace seis años en un recinto de entrenamiento en Curacaví, luego de que sufrieran “un golpe de calor”. Herrera Pintor en esa época era director de la Escuela de Oficiales.

Este es el nombre que más simpatía genera al interior del piñerismo. De hecho, cercanos al ex presidente han señalado que de concretarse una salida de Villalobos sería importante -como gesto- dejar a un subrogante en Carabineros y entregar la decisión de nombrar a un general director a la próxima administración.

Otros oficiales, sostienen fuentes institucionales, han levantado el nombre de Hermes Soto Isla, décima antigüedad del Alto Mando, jefe de la VIII Zona Bíobío, quien tendría alto apoyo interno. Otros nombres que se han mencionado son Fernando Vera, de El Maule, y Hugo Inzulza, de Fronteras. Ahora, para hacer un cambio radical en el Alto Mando será importante ver qué coroneles tienen votación suficiente para ascender a general. El requisito para integrar las altas esferas institucionales es llevar al menos 30 años de servicio.
Hace un año, Villalobos hacía noticia. Convertido en un incipiente “youtuber”, había mandado un duro mensaje a través de esa red social. Ante cuestionamientos al sistema de pensiones de la policía uniformada, derivada del caso “jubilazos” en Gendarmería, el general había grabado asegurando a sus carabineros que sería el primero en defender su sistema de retiro, radicado en Dipreca.

De ese perfil de general duro poco queda. En su último video, hace 101 días, les habló a los “carabineros honestos”, a quienes les aseguró que seguirían investigando “¡hasta atraparlos a todos!”.

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