La Tercera

Ley de etiquetado de videojuegos comienza a regir hoy en Chile

Tras una serie de retrasos para su puesta en marcha, finalmente este martes 2 de enero comienza a regir en todo Chile la Ley de etiquetado de videojuegos, reglamento que regula el contenido, forma, dimensiones y demás características de este tipo de productos.

Recordemos que tras ser aprobada en 2014, en sus inicios la Ley tenía fecha de partida septiembre u octubre de 2017, aunque posteriormente se designó a enero de 2018 como fecha tope.

Entre sus puntos más importantes, la Ley especifica que los fabricantes e importadores de videojuegos que se comercialicen en el país deberán disponer en los envases de dichos productos una etiqueta o rótulo visible y una leyenda que indique el nivel de violencia contenida en el videojuego, norma que no afecta a las plataformas digitales.

Además, esta advertencia deberá estar contenida en etiquetas o rótulos impresos, pudiendo efectuarse por medio de cualquiera de etiquetas impresas autoadhesivas, una faja que rodee el envase. Tendrá que ser legible a simple vista y ocupar, a lo menos, el 25% del espacio de ambas caras del envase o envoltorio del videojuego, con un tamaño de letra no inferior a 2,5 milímetros, en español.

En cuanto a la calificación, los títulos que ya dispongan de ella en el país de origen tendrán que ser revisados por el fabricante o importador, quien deberá etiquetarla con la categoría que corresponda según la tabla de homologación que para tales efectos dicte el Consejo de Calificación Cinematográfica, sin necesidad de pasar por un nuevo proceso de calificación ante dicho organismo.

“Será responsabilidad exclusiva de quien comercialice o arriende el videojuego encargarse de mantener la visibilidad y el buen estado de la etiqueta o rótulo hasta el momento de la adquisición o arriendo de éste por el consumidor final”, añade la Ley.

“Los fabricantes, importadores, proveedores, y comerciantes deberán exigir en cada venta o arriendo, la cédula de identidad del comprador, con el objeto de acreditar que tiene una edad igual o superior a 18 años”, afirma el reglamento, siendo el Servicio Nacional del Consumidor quien fizcalice el cumplimiento de las obligaciones establecidas.

¿Qué piensan los involucrados?

“Nosotros etiquetamos todo cuando debíamos y después todo quedo en punto muerto. No ha llegado ningún nuevo aviso”, asegura Juan Fernández de la tienda 8-Bits del Paseo Las Palmas en Providencia. Cuenta que, si bien él y los locatarios conocen del reglamento, desconocen quién debe acercarse a fiscalizar su cumplimiento, y añade que tuvieron que averiguar todos los detalles por su propia cuenta.

Fernández afirma que además, en la práctica existen pérdidas para quienes venden videojuegos, ya que a pesar que el reglamento incluye unas medidas y diseño estándar, cada etiqueta debe ser fabricada por ellos. Esto tiene aproximadamente un costo de 20 pesos por cada caja, lo que da 200 mil pesos por 10 mil unidades. “Esto debería subvencionarlo el Gobierno”, reclama.

Asimismo, existen casos como los bundles o ediciones limitadas, donde si un paquete de gran tamaño se cubre con la etiqueta, estéticamente pierde mucho, considerando que estos productos deben estar en exhibición. “Probablemente se tape el nombre o si tenemos una etiqueta autoadhesiva se dañe la caja original, bajando el costo para un coleccionista”, añade Fernández.

“No hay ningún informativo o carta y no existe un canal claro para conocer de todo esto. No todas las cajas de videojuegos son del mismo tamaño, por lo que el gasto es mayor. Y en las primeras pruebas de 2015 la gente reaccionó mal”, agrega.

“Tras el primer lanzamiento en 2015 todo quedó en nada y en varios locales desconocíamos el proceso. Finalmente duró sólo algunos meses”, comenta.