El libro en que Hillary intenta explicar las causas de su derrota

Hillary Clinton

"Yo llevé a cabo una campaña tradicional (...), mientras Trump hacía un reality show", escribe la ex candidata. La demócrata culpa a Rusia y al FBI por el resultado de los comicios y pasa gran parte hablando de Trump.




Cerca de mil personas esperaron hace una semana afuera de uno de los locales de la librería Barnes & Noble, en Nueva York, para conocer a la ex candidata presidencial. Al menos 400 habían llegado incluso antes de que la tienda abriera y unos pocos pasaron la noche para ser los primeros en la fila. Todos esperaban ver a Hillary Clinton en el lanzamiento de su nuevo libro What Happened. El texto fue originalmente anunciado como una colección de ensayos de las frases favoritas de la ex secretaria de Estado, pero finalmente decidió hacer sus memorias acerca de la que fue una de las campañas políticas más polémicas del último tiempo en Estados Unidos.

Luego de ser duramente derrotada en los comicios del 8 de noviembre del año pasado por el republicano Donald Trump, Hillary prácticamente desapareció del ojo público. Se refugió en su casa en Chappaqua, Nueva York, pasó tiempo con su familia y sus nietos, y escribió. En What Happened, que ya se ha convertido en el libro más vendido en Amazon, la ex jefa de la diplomacia estadounidense reflexiona de su campaña presidencial fallida, de la investigación del FBI en su contra, de Rusia, de Trump, de su rival demócrata Bernie Sanders, entre otros asuntos.

Según relata, tenía la vestimenta lista para anunciar su victoria. Era un traje blanco, en honor a la lucha de las votantes de inicios del siglo XX, las que consiguieron que la mujer pueda sufragar. Pero el inesperado triunfo de Trump cambió todo: se vistió con un traje gris con morado, el que estaba destinado para utilizar en su primer viaje a Washington como Presidenta electa.

Sólo bastan siete párrafos de la introducción del libro, para que Hillary lance los primeros dardos contra Rusia y la presunta intromisión en las elecciones. "Si los rusos pudieran hackear mi subconsciente, encontrarían una larga lista" de momentos de la campaña en que "me gustaría poder volver atrás", señala.

En el libro, la demócrata habla sobre Moscú y culpa a la prensa de cubrir las advertencias sobre el Kremlin como si fuera un "giro que habíamos cocinado para distraer vergonzosas revelaciones, una opinión alentada por la campaña de Trump", relata. Además, señala que nunca imaginó que el Presidente ruso Vladimir Putin tuviera la "audacia de lanzar un ataque encubierto contra nuestra democracia, justo debajo de nuestras narices".

La ex primera dama, quien recientemente dijo que había "terminado" con la idea de ser candidata, pasa gran parte de su libro escribiendo acerca del Presidente. "Escuchar a Trump, se sentía como que ya no había verdad", dice. Según ella, su táctica era "apelar a los impulsos más feos de nuestro carácter nacional". Como había adelantado, también describe cómo fue el segundo debate presidencial. "Trump apareció detrás de mí. Dos días antes, el mundo lo oía jactarse de las mujeres. Ahora estábamos en un pequeño escenario, y no importaba dónde yo caminara, el me seguía de cerca, me miraba, hacía caras. Era increíblemente incómodo. Estaba literalmente respirando en mi cuello. Sentía un hormigueo en la piel", describe. Sobre la Presidencia de Trump, se pregunta: "Si añades su tiempo jugando golf, en Twitter y en las noticias del cable. ¿Qué queda?".

Hillary también apunta a que una de las razones de su derrota fue el ex jefe del FBI, James Comey. El alto funcionario, que fue despedido por Trump en mayo y desató una tormenta política, señaló poco antes de los comicios, que se reabriría la investigación contra Hillary por la utilización de su correo personal cuando era secretaria de Estado. "Si no fuera por la dramática intervención del director del FBI en los días finales, habríamos ganado las elecciones", escribe.

"Comey hizo una elección para fustigarme en público en julio y luego dramáticamente reabrió la investigación el 28 de octubre, todo mientras se negó a decir una palabra sobre Trump y Rusia. Si no fuera por esas decisiones, todo habría sido diferente", escribe.

La ex candidata demócrata también lamenta los ataques contra su rival de las primarias, Bernie Sanders ya que complicaron la "unión de los demócratas" y lo culpa por no haberla apoyado enseguida luego de que ella ganara las internas, tal como ella lo hizo con Barack Obama en la contienda de 2008.

"Yo llevé a cabo una campaña tradicional, con políticas muy pensadas, mientras Trump hacía un reality show que azuzaba el resentimiento de los estadounidenses de una forma implacable", señala.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.