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Actualizado el 06/05/2017
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Los matinales ya no son lo de antes

Autor: Carlos Farías

Aunque nacieron como espacios de servicio y consagrados a temas como la cocina, hoy los programas de la mañana han adquirido una relevancia fundamental para los canales, el ring donde definen a sus rostros y a su dirección editorial, además de asomarse como focos de polémica debido a los temas que abordan y al perfil de sus panelistas. De alguna manera, la mañana ha perdido su inocencia.

Los matinales ya no son lo de antes

En algún momento no había nada. Era 1980 y el canal Teleonce, hoy Chilevisión, daba sus primeros pasos en espacios matinales. A partir de ahí, pasaron 12 años para que comenzara en TVN Buenos días a todos, el emblema que determinaría una parte mayoritaria de las pautas que seguirían los otros canales: locutor en off, noteros en terreno, chefs convertidos en figuras mediáticas y espacios concentrados en el servicio público, la comunidad y los contenidos de corte magazinesco. Siete años después llegaría una competencia, La mañana del trece, conducido por Paulina Nin de Cardona, y luego ya en el nuevo siglo el formato se multiplicaría en todas las estaciones televisivas.

Una suerte de trance donde, de modo progresivo, el esquema de las mañanas empezó a sufrir cambios elocuentes, los que han establecido su modelo actual, lejos de sus inicios: hoy han adquirido una relevancia mucho mayor para los canales, son encabezados por los rostros clase A de sus respectivas estaciones y se han constituido como plataformas que abordan en profundidad temas coyunturales y polémicos, papel que antes jugaban, por ejemplo, los estelares.

Las figuras ya no son los cocineros, sino que los médicos difusores de las corrientes alternativas. Los noteros que se tomaban gran parte de sus emisiones hoy lucen menos tiraje, dando lugar a panelistas dedicados en su mayoría a temas de espectáculos y farándula. De hecho, aunque la farándula se ha extinguido del horario del mediodía, los programas de la mañana han llenado esa vacante

“Hoy la competencia es feroz. Hay cuatro matinales que quieren ser primeros y solo hay lugar para uno”, sentencia Mauricio Correa, hombre clave del formato por su rol histórico en el antes llamado “matinal de Chile”. “Esta situación se instaló desde 2011, cuando Bienvenidos cambió el escenario que parecía inamovible hace dos décadas”, dice Jacqueline Cepeda, productora ejecutiva del espacio de Canal 13.

Las contantes batallas entre los canales con Mucho gusto (Mega), Bienvenidos (Canal 13), La Mañana (CHV) y Muy buenos días (TVN) ha derivado en que todos extiendan su horario por un promedio de cinco horas y que se aborden temas similares; por ejemplo, Mega y Canal 13 tienen a dos doctores de apellido Soto hablando de la llamada medicina consciente. “Los matinales, más que haber dejado contenidos de lado, han mutado o evolucionado según los nuevos tiempos”, dice la editora del espacio de CHV, Tania Aguilar.

El chef Carlo Von Mühlenbrock, quien además fue el animador en los inicios del matinal Mucho gusto de Mega, programa que lidera la sintonía por más de dos años, analiza: “Ha habido una metamorfosis. Antes estaban más dispuestos al servicio: con más ayuda para el hogar, más doctor, más cocina, más utilidad pública, y hoy han ido cambiando más a la entretención, que me parece que también es lo gente quiere ver”. Francisco Toro, figura de la cocina en los matinales de hace cerca de dos décadas, acota: “Los chefs antes eran ídolos totales. Se fueron a otro lado donde los inflan más, donde les pagan más, donde están más contentos”. Su colega, Coco Pacheco, se suma: “Las razones que tienen los canales pasan por bajar los costos, ahora llevan jóvenes sin experiencia y a ellos le sirve mucho para darse a conocer”.

Pero quizás el cambio más importante es la relevancia que hoy han adquirido los matinales tanto para los canales como para los rostros. Es aquí donde los ejecutivos ponen a sus conductores estelares como es el caso de CHV con Rafael Araneda y Carolina de Moras, Mega con Luis Jara, y Canal 13 con Martín Cárcamo y Tonka Tomicic. “Prensa es importante, las teleseries y los estelares, pero los matinales son programas editoriales, es la ventana editorial del canal”, subraya Gonzalo Cordero, productor ejecutivo de Muy buenos días, de TVN.

“Hoy día claramente es lo mas cercano al publico que tenemos, mas que un estelar, porque va desde lo contingente, hasta lo misceláneo y de entretención”, dice la animadora La mañana de CHV, Carolina de Moras. En tanto, el rostro de Muy buenos días, María Luisa Godoy, opina: “Hay una retroalimentación. Cuando me dicen en la calle que le sirvió, que aprendió con el matinal, la misión esta cumplida”.

La controversia también es un punto capital del actual bloque matutino. En abril, el director de Bienvenidos, Pablo Manríquez, fue desvinculado de la estación, ya que en el espacio se difundieron detalles del informe ginecológico de Nabila Rifo. A ello se suman las denuncias al panelista del espacio, el doctor Ricardo Soto, quien declaró: “El cáncer es el resultado de una vida llena de odio”. En tanto, el matinal de TVN en marzo fue multado con más de $11 millones por el CNTV, por las declaraciones del vidente brasileño Carlinhos, donde dijo que un nuevo terremoto afectaría a Chile. En ambos casos, se han convertido en un suerte de “fierro caliente” para sus estaciones.

El ex director del Buenos días a todos comenta: “Yo informaba al director de programación y al director del canal, le informaba sobre los temas a tratar, para que no se toparan con otra agenda, o que no transgrediera los limites editoriales de TVN”.

Por su parte, Jacqueline Cepeda asegura: “Se han cometido errores y tuvimos un aprendizaje después de este proceso, pero el foco está en acompañar, servir y entretener a nuestro público”. Como sintésis, Jorge Hevia, rostro identificado a fuego con las mañanas, concluye: “Los matinales han cambiado mucho, como también lo ha hecho el país en lo social y político”.

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