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Actualizado el 15/07/2017
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Manifiesto de Ramón Farías, diputado: “Soy un galán y siempre lo he sido”

Autor: Fredi Velásquez

"Cuando me metí en política, mis colegas actores me criticaron mucho. Me decían que no me la iba a poder, no se concebía que un actor pudiera llegar a ser alcalde. Ahora me encuentran valiente y valoran que no esté metido en ningún caso de corrupción"

Manifiesto de Ramón Farías, diputado: “Soy un galán y siempre lo he sido”

Lo que pasó con el informe del Sename es uno de los momentos duros de mi trayectoria. Me duele que mi propia coalición haya votado en contra de este informe. Después de la votación he conversado muy poco con mis colegas de la Nueva Mayoría. Estoy esperando los anuncios de la Presidenta, quiero que se ponga a los niños por delante y que se empiece a trabajar con la urgencia necesaria.

Cuando me metí en política, mis colegas actores me criticaron mucho.
Me decían que no me la iba a poder, no se concebía que un actor pudiera llegar a ser alcalde. Ahora me encuentran valiente y valoran que no esté metido en ningún caso de corrupción.

No basta con ser famoso para ganar una elección. La gente tiene que creer en tu proyecto, nadie sale electo con el nombre. La Cathy Barriga es alcaldesa de Maipú porque la gente tiene confianza en ella. La única ventaja es que en los puerta a puerta no te tienes que presentar. Te reconocen y te abren las puertas sin problemas.

Empecé a actuar a los cuatro años. Hacía publicidad para cine cuando era un niño. Una vez me tocó actuar para el comercial de una pasta de dientes con sabores que Pepsodent estaba lanzando. Para la época era toda una novedad. El problema es que no me gustó el sabor de la pasta, tuvimos que repetir muchas veces la escena y, al final, la hice con otra pasta, de otro sabor.

Antes de casarme por primera vez tuve 17 pololas. Ahora voy por mi tercer matrimonio. Era muy enamoradizo y las niñas se enamoraban rápido de mí, pero duraba un mes pololeando. La pena se mantenía hasta que llegaba la próxima mujer.

Tengo pésima ortografía. Es porque estudié en un Colegio Alemán sin tener ninguna ascendencia alemana. A mi papá le entró en la cabeza que ese era el idioma del futuro y me matriculó. Me hacían todas las clases en alemán y yo no entendía nada. Aprendí el castellano desde el alemán. Manejo completamente la geografía alemana, pero las provincias chilenas nunca me las aprendí. Esa educación me afectó.

Diciembre 2017 / Reportaje Ramon Farias , diputado Foto: Marcelo Segura

El Bus de la Libertad está mal concebido desde su nacimiento. Creo que tiene mal puesto el nombre. En realidad, es el bus de la intolerancia, de la segregación, de lo oscuro. Si su mensaje estuviera bien intencionado no habríamos tenido las reacciones que tuvimos. La sola presencia del bus causó enfrentamientos.

Fui al festival de Piedra Roja y esa fue la última vez que fumé marihuana.
Era en la década de los 70, durante la época del “Peace and Love”. Estuve solo el primer día, porque mis padres vieron las noticias y me fueron a buscar. Se decía que había niñas en pelotas y muchas drogas, pero no vi nada de eso. Fumé y me vino una cuestión bien fuerte, estuve como tres días pegado. De ahí le agarré miedo a la droga.

Prefiero el ambiente de la actuación antes que el de la política. Me gusta trabajar más con los sentimientos, como se hace en el teatro. Te puedes mirar a la cara. Los dos mundos se componen de egos muy marcados, pero en política estás compitiendo con el del lado, mientras que en la actuación necesitas a tus colegas. Es un sistema de vida distinto.

Me he agarrado a combos en el Parlamento. Fue después de llorar en vivo durante una participación en El Termómetro, en Chilevisión. Me estaban agrediendo mucho y me quebré, me salieron las lágrimas. Aparecí en un Top Five de CQC y se viralizó. En el Congreso me empezaron a molestar después de eso. Un día estaba hablando y un diputado me dice: “Cállate, llorón”. Reaccioné y avancé para golpearlo. Lo quería hacer trizas, pero el tipo se corrió y me detuvieron. Alcancé a volarle la corbata. Eso sí, luego pedí disculpas públicas por el exabrupto.

Me gusta andar en moto. Cuando chico andaba en bicicleta por los cerros, supongo que de ahí viene parte de mi gusto por las tuercas. Mi padre también andaba en una moto, es una tradición familiar.

Soy un galán y siempre lo he sido. En los 80 me iba muy bien con las mujeres. Me gusta adular. Era flaco, bello y esbelto. Ahora solamente soy bello, hasta ahí llego.

Don Francisco me propuso grabar un disco. Me dijo que tenía arrastre con las mujeres y como estaba de moda el “Puma” Rodríguez, me preguntó si yo cantaba. Nos contactó con la EMI y grabé mi primer disco. Se llamaba En Cuerpo y Alma. Nunca gané tanta plata como en esa época, viajé por todo Chile, recorriendo todos los festivales que hubiera.

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