La Tercera

Matriz de BBVA pone en pausa proyectos tecnológicos en Chile

La matriz de BBVA en Madrid decidió frenar parte de las actualizaciones web habituales que realiza para su filial en Chile, según informó ayer el diario español El Confidencial. Ello en medio de las negociaciones con Scotiabank, entidad que ha ofrecido comprar el 100% de la operaciones de BBVA en Chile, en forma directa o a través de su filial en el mismo país, Scotiabank.

Según consigna la nota del citado medio y de acuerdo a lo confirmado por fuentes de BBVA en Chile, la decisión afecta solo a los eventuales proyectos tecnológicos futuros programados para el país y no a aquellos que estén en curso. Además, indicaron que se trata de una medida que no afecta la operativa, ni la seguridad del banco.

Luego que la semana pasada La Tercera adelantara los planes de la operación y ambos bancos transparentaran las negociaciones que llevan hace algunos meses, las conversaciones han seguido bajo un fuerte hermetismo. Scotiabank, asesorado por Lazard, espera quedarse con el total de la entidad española en Chile excluyendo sólo el negocio de financiamiento automotriz, Forum, y el área de Micro Finanzas.

Citibank asesora a BBVA, dueña de 68% de las acciones de la filial chilena; mientras que Bank Of America Merrill Lynch es quien está analizando las opciones para la familia Said, propietaria del 28% de las acciones divididas entres las familias Said Somavía y Said Handal. Estos solicitaron la realización de un due dilligence en Scotiabank, como condición de las negociaciones, según precisa el hecho relevante enviado a las autoridades chilenas y extranjeras. Esto, indica el documento, “considerando que de producirse la fusión la Familia Said puede optar por mantenerse como accionistas de la nueva entidad fusionada”.

Moody’s prevé crédito negativo

Un informe emitido por la agencia clasificadora de riesgo Moody’s aseguró que si se llega a cerrar el acuerdo de parte de Scotiabank se produciría un “crédito negativo” porque lo obligará a asignar recursos a los mercados internacionales, donde tienen “menos presencia y poder de fijación de precios” que en el mercado local. Con todo, indicaron que la adquisición “no sería financieramente relevante para ellos”.