Mauricio Rojas: "Es evidente que Piñera es la mejor carta de la derecha para volver a La Moneda"

Autor del libro "La historia se escribe hacia adelante", sobre el gobierno de Piñera, hace un análisis de su administración.




El próximo 11 de julio, el escritor y doctor en Historia Económica Mauricio Rojas lanzará oficialmente su libro "La historia se escribe hacia adelante", que relata la trastienda del gobierno del ex presidente Sebastián Piñera. Para este trabajo, el autor -chileno, ex miembro del Parlamento sueco, que fue mirista en los 70 y posteriormente se convirtió al liberalismo- entrevistó a diversas ex autoridades, quienes narran detalles de los principales hitos de la administración piñerista, como la reconstrucción tras el 27F y el rescate de los 33 mineros, entre otros.

Tras escribir este libro, ¿qué evaluación hace del gobierno de Piñera? 

Hay dos características que permiten sumar lo que fue su gobierno: realizador e innovador. Lo primero se refiere no sólo al cumplimiento de las ambiciosas metas de su programa sino también al tremendo esfuerzo que representó la reconstrucción del país después del 27F. Una de las cosas que más sorprende de su gobierno es justamente la decisión de asumir esa tarea sin renunciar a ninguna de sus metas programáticas. Estos logros están muy relacionados con la segunda característica que mencioné, es decir, un estilo o forma de gobernar que constituyó una significativa innovación.

Varios analistas han sostenido que, más allá de sus resultados en materia de gestión, su gobierno cometió una serie de errores políticos que perjudicaron su evaluación ante la ciudadanía. ¿Comparte ese diagnóstico?

Varios entrevistados apuntan a dos problemas importantes en este contexto. Primero, un mal manejo de las expectativas, que generó demandas que muy difícilmente podían ser satisfechas y una intolerancia ante cualquier fallo. Luego está lo que, más que un error, fue un déficit de manejo y comunicación política. Ahora, lo más interesante es que estos aspectos están muy ligados con las fortalezas ya mencionadas de su gobierno: se priorizó el hacer y no el decir, se abundó en hechos y realizaciones, pensando a veces que estos hablarían por sí mismos, y se apostó por muchas personas con gran capacidad profesional y de gestión pero que carecían de experiencia en "la cosa política". Pero no hay que olvidar que esto terminó revirtiéndose y Piñera dejó La Moneda con una aprobación del 50% y desaprobación de sólo 36%.

Pese a los hitos que aborda en su libro, Piñera no logró entregarle la banda presidencial a un candidato de su sector. ¿Fue este hecho un fracaso?

Creo que ello es indudable y muy lamentable para Chile, ya que interrumpió ese impulso clave que se le había dado al país en su camino hacia el desarrollo. Sin embargo, pienso que este fracaso es, ante todo, un fracaso de la centroderecha como sector político y su notoria incapacidad de unirse y cerrar filas, de posponer los personalismos en aras de una causa común. Esto fuera de la muy accidentada designación de su candidato presidencial y del hecho de que se estaba compitiendo con un candidato, Michelle Bachelet, de una fuerza por entonces arrolladora.

¿Cree que el ex presidente es hoy la mejor carta de la centroderecha para volver a La Moneda?

Me parece evidente que es la mejor carta para volver a La Moneda. Hay otras buenas alternativas, pero creo que nadie tiene un capital político comparable al de Piñera y esto es esencial. Ese capital no es otro que las notables realizaciones de su pasado gobierno. Además, pienso que las grandes metas que Piñera encarnó, es decir, llevar a Chile al desarrollo y eliminar la pobreza, siguen estando plenamente vigentes. Ese es un gran relato, que puede concitar el apoyo mayoritario de un país hoy muy confundido, desanimado y polarizado.

¿Le gustaría a usted ver un segundo gobierno de Piñera?

Pienso que le haría muy bien a Chile. Después del lamentable desempeño del gobierno actual nuestro país necesita, urgentemente, recobrar el diálogo, el rigor, la búsqueda de la excelencia en la gestión gubernativa, pero sobre todo necesita recuperar el rumbo y el entusiasmo, la confianza en sí mismo y su capacidad de transformarse en el primer país desarrollado y sin pobreza de América Latina. Pero en este contexto hay que señalar que en ningún caso sería un gobierno fácil. Todo lo contrario. Las circunstancias internacionales no son propicias y el daño que el gobierno de Michelle Bachelet le ha causado a Chile es severo. Además, hay una espiral de extremismo y violentismo político que hará dura la tarea de cualquier gobernante futuro.

En el caso de que Piñera decida ser candidato, ¿cuándo sería una buena fecha para que lo anuncie?

En esa materia no tengo capacidad para pronunciarme. En general no es bueno adelantar ese tipo de decisiones, ya que implican un largo período de desgaste. Además, en el caso dePiñera éste no necesita "presentarse" frente a la ciudadanía.

El ex presidente realizará una gira nacional para presentar su libro. ¿No le parece que esto tiene un aspecto similar a una gira de campaña? 

A mi juicio, tiene que ver con un diálogo muy necesario con una ciudadanía cada vez más inquieta y descontenta. El lanzamiento del libro es una excelente oportunidad para promover un diálogo así y contrastar dos formas radicalmente opuestas de pensar el futuro de Chile y cómo llevar adelante la tarea gubernativa. Bachelet representa una propuesta rupturista y refundacional, con una gestión presidencial distante y poco prolija. Piñera representa una idea de construir sobre lo ya alcanzado, buscando amplios consensos y un estilo donde el mandatario está envuelto a fondo en el accionar de su gobierno, exigiendo rigor y profesionalismo en cada iniciativa que se emprende.

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