El Gobierno del Presidente Evo Morales quemará cerca de mil toneladas de hoja de coca que fueron decomisadas en los últimos años, para lo cual contará con unos 100.000 dólares que EE.UU. donará a Bolivia, informó hoy el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
El ministro detalló en una rueda de prensa que la División de Asuntos Antinarcóticos de la embajada estadounidense en La Paz respondió positivamente a una solicitud de recursos que Bolivia hizo en mayo para quemar la coca, base para la producción de cocaína, lo cual generó un debate en el Gobierno de Morales.
La Constitución que promovió Morales y promulgó en 2009 dice que "el Estado protege a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social", y añade que "en su estado natural, no es estupefaciente".
El mandatario, quien es también líder de los sindicatos de los cocaleros del centro de Bolivia, cargo que mantuvo después de asumir el poder en 2006, ha gestionado con escaso éxito, ante la Comisión de Estupefacientes de la ONU, la despenalización de la coca.
Y precisamente, esa quema de coca generó un debate en el Gobierno porque algunos funcionarios, como la ministra de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, se han opuesto a destruir la planta consagrada como patrimonio cultural en la Constitución.