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Una huelga de 24 horas en el metro de Londres generó hoy caos en la ciudad, con millones de pasajeros y turistas afectados por la medida de fuerza.
Las principales líneas del London Underground (LU), a excepción de la Northern Line, fueron suspendidas o funcionaban con severas demoras, que obligaron a millones de personas a buscar formas alternativas de transporte para trasladarse a sus fuentes de trabajo, incluidos bus, bicicletas y ferrys.
Los empleados de mantenimiento del LU iniciaron ayer a las 17.00 GMT la medida de fuerza, a la que se sumaron además conductores del metro, señaleros y personal de estaciones.
Según informaron hoy los principales sindicatos de transportistas, la huelga "recibió un apoyo sólido".
En ese sentido, el secretario general del gremio RMT, Bob Crow, pidió disculpas a los millones de pasajeros afectados, pero advirtió que se convocarán más paros si la empresa se niega a dar marcha atrás por el despido de unos 800 empleados.
Además, los trabajadores de las líneas Jubilee y Northern protestan por una oferta de aumento salarial que consideraron "sub-estándar".
Mike Brown, portavoz de LU, afirmó que la empresa "hará todo lo posible para mantener el mayor número de trenes en funcionamiento y trasladar a la mayor cantidad de londinenses".