El representante especial de Reino Unido en Afganistán y Pakistán, Sherard Cowper-Coles, renunció al cargo tras especulaciones difundidas en diarios británicos sobre un conflicto con Estados Unidos relacionado con la estrategia contra los talibanes.
La cancillería británica confirmó hoy la dimisión del diplomático, quien asumió el cargo en marzo de 2010 después de desempeñarse como embajador en Kabul durante dos años.
El diario The Guardian escribió en junio que existía un desacuerdo profundo entre el representante británico y algunos responsables de la OTAN y de Estados Unidos.
Según el diario, Cowper-Coles considera que la estrategia militar contra los talibanes conduce al fracaso y estima que debe evolucionar hacia un diálogo.
"Sherard ha hecho una inestimable contribución a la política británica hacia Afganistán y Pakistán. Mostró un gran compromiso, dedicación y experiencia durante una importante fase en los esfuerzos internacionales en la región", declaró en un comunicado el ministro de Relaciones Exteriores, William Hague.
Según el canciller británico, "Afganistán y Pakistán siguen siendo la prioridad número uno de este gobierno en materia de política exterior".
El reemplazante de Cowper-Coles será Karen Pierce, directora del Foreign Office para el sureste asiático y Afganistán.